espacio de e-pensamiento

lunes, 25 de junio de 2007

Contra el Nacionalismo.

Satanizar al nacionalismo no sirve de nada; si hay algo que no podemos evitar es que, hoy en día en España, los nacionalistas existen. Clamar al cielo, tirarnos de los pelos y defender por todos los medios posibles que esta existencia no está justificada, es como gritar frente a un acantilado: nuestras palabras nos son devueltas, amplificadas y repetidas. La existencia es ya una justificación de existencia y, por tanto, resulta inútil desarrollar el discurso según el cual no tienen razón de ser…no es la razón lo que determina la existencia, ni ahora ni nunca; podemos criticar cada uno de sus argumentos, mostrar, por ejemplo, que la guerra de Secesión no fue como ellos proclaman (en la batalla de Almansa peleaban del lado Borbón muchos más valencianos que del lado Austria, cuyo ejército estaba formado por ingleses, portugueses y holandeses; de los 17.000 hombres, únicamente 300 eran valencianos); podemos señalarles y recordarles que los Borbones no acabaron con ninguna nacionalidad al quitarles los Fueros, que esto ocurrió con todas las leyes medievales (los castellanos, los andaluces, los manchegos…) excepto los vascos y navarros, se trataba de crear un estado moderno copiado de Europa; podemos mostrar que el mismo argumento que usan para reivindicar “una lengua, una nación”, valdría para que el ejército español saliese a reconquistar Argentina, lo que es del todo absurdo. Después de hacer todo esto no habríamos conseguido nada.

Hay algo que, sin embargo, si que podemos hacer. Podemos relatar y exponer a la luz común para qué sirve el discurso nacionalista, sus modos de actuar, su forma de hacer política, el carácter de sus militantes. Imaginemos que un día un curandero pasase por nuestra aldea vendiendo unos frascos con una pócima milagrosa de la juventud y muchos de nuestros vecinos comprasen el ungüento mágico. Al poco tiempo, los vecinos tratados con el prodigio, no sólo no rejuvenecerían, sino que envejecerían más deprisa; este hecho produciría en ellos la necesidad de aplicarse más veces la medicina impostora. ¿Qué haríamos?... ¿trataríamos de demostrar que el curandero es un impostor, que carece de título de medicina, que solamente es un mercachifle y un estafador?, ¿investigaríamos en el producto para asegurar que sólo es aceite, hinojo y zumo de calabaza?... yo creo que no. Creo que trataríamos de hacer ver a los “embrujados” por la “fiebre de la juventud” que el producto tiene los efectos contrarios a los que promete y que, por tanto, es urgente su abandono radical. Con el nacionalismo deberíamos actuar de la misma forma. Por eso una de las formas de combatirlo es mostrar sus efectos, más que socavar sus fuentes, su racionalidad, su lógica interna. Mostrar, por ejemplo, de qué forma, el discurso nacionalista es una poderosa arma de segregación, de odio irracional, de división y fractura de las sociedades, una fantástica maquinaria azuzadora de violencia, un canto a la exclusión social dentro de un mismo colectivo. Y para que quede patente, aquí dejo unas cuantas muestras.

“La aspiración olímpica de Madrid 2012 tiene como único motor la envidia de Barcelona.” Ignasi Riera (Avui, 7.7.05)
“Esperanza Aguirre es la presidenta de la comunidad autónoma más inútil de todo el Estado.” Isabel Clara Simó (Avui, 24.10.05)
“¿Qué les han explicado a la gente que considera que si Catalunya pide ser una nación el resto de comunidades autónomas también tienen derecho? ¿No han estudiado la suficiente historia para saber que no pedimos nada, que sencillamente somos una nación, cosa que ni ha pasado por la cabeza de, por ejemplo, los extremeños?” Salvador Cardús (Avui, 14.10.05)
“Los derechos históricos sirven para volver al espíritu del bloque constituyente que diferenciaba las nacionalidades históricas del resto.” Josep Huguet, ERC (El Periódico, 20.8.05)
“El Barça más que un club, Montserrat más que una montaña, el Palau de la Música Catalana más que un auditorio, La Caixa más que una entidad de ahorro.” J.L. Carod-Rovira (Avui, 18.5.05)
"No existe parangón alguno entre Catalunya y la Comunidad de Madrid.” Joan Ridao, portavoz de ERC.
“Su gran problema no es decir qué somos nosotros sino qué son ellos. Cuando nosotros decimos que somos una nación, y los vascos y los gallegos también lo dicen, se les plantea la cuestión de qué y quiénes son ellos.” J.L. Carod-Rovira (Deia, 17.10.05)
“El Estatuto es quizás el punto final por algunos, por nosotros es un paso más hacia un objetivo legítimo, hacia el Estado, el nuestro.” (J. L. Carod-Rovira. 30.9.05)
“Es evidente que Catalunya ya no puede continuar más en la situación actual, en la que su cohesión social interna, su economía y su modernización como país se ven amenazadas, frenadas e imposibilitadas por la estrechez asfixiante del marco autonómico donde se encuentra integrada.” J.L. Carod-Rovira (Avui, 11.5.05)
“El Estado español se ha dedicado sistemáticamente a perseguir las lenguas y a mantener tanto como ha podido el genocidio lingüístico.” Marta Rovira i Martínez, socióloga (Avui, 22.5.05)
"El catalán es nuestro ADN." (Pasqual Maragall en la Feria del Libro de Guadalajara, México, 2004)
“Cataluña ha agotado su margen de generosidad con las Españas.” (Pasqual Maragall en el Parlamento autonómico catalán, 30.9.05)
“España está en deuda con Cataluña.” Jordi Pujol (El Mundo, 11.9.05)
“Dinero ni hablar, porque los que viven en España de la subvención (si tenéis ganas y la curiosidad de viajar por España entenderéis cuánta gente vive de la subvención) primero nos matan que consentirlo (se van quedando los cuartos). Y lo harán a golpes de patriotismo y agitando la bandera española, y los del talante nos repetirán para que lo entendamos que la solidaridad es una muy noble cualidad humana.” Isabel Clara Simó (Avui, 16.7.05)
“En la medida que de un modo transitorio formamos parte de España, hay que negociar con los españoles.” X. Sala Martín (La Vanguardia, 7.7.05)
“Catalunya vive una situación de agotamiento del margen de maniobra que tenía para poder ser generosa.” (Pasqual Maragall en el Parlamento autonómico catalán, 30.9.05)
“Catalunya como nación y sus ciudadanos y ciudadanas hemos de obtener victorias constantes en bienestar y progreso. Una tras otra. Hacer que este progreso y bienestar se extiendan a todos los pueblos, las ciudades y los barrios del país es nuestra nueva frontera. Necesitamos una afirmación colectiva como país y la tendremos.” (Pasqual Maragall, discurso del 11.9.05)
“Los derechos históricos sirven para volver al espíritu del bloque constituyente que diferenciaba las nacionalidades históricas del resto.” (Josep Huguet, ERC, El Periódico, 20.8.05)
“Izquierdas y derechas incluso cuestionan con malicia que las ciudadanas y los ciudadanos de Catalunya lleven décadas haciendo un gran esfuerzo de contribución con sus impuestos a la puesta al día de España. Ha llegado la hora de decir basta.” (Joan Puigcercós, Diari de Girona, 9.7.05)
“Cuando hablamos de financiación no hablamos de dinero, hablamos de nación.” Joan Oliver (Avui, 18.5.05)
“¿Si sólo nos quieren para pagar y llamarnos insolidarios, qué hacemos todavía en España?” (J. L. Carod-Rovira en el Parlamento autonómico catalán, 30.9.05)