espacio de e-pensamiento

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Más allá de interpretaciones

Margarita Uría, portavoz del PNV, en la sesión del congreso español de los diputados que trataba una moción para emprender la ilegalización de Acción Nacionalista Vasca:
Nosotros creemos en la reinserción, y no en tratar al terrorismo como a una alimaña.
¿No queda ahora claro?

5 comentarios:

  1. "no tratar al terrorismo como una alimaña" es una frase curiosa. Si hubiera dicho "lucha armada" no sería llamativo, pero "terrorismo"... esta palabra hace referencia al ejercicio del terror; no es mera belicosidad, es belicosidad con el objetivo de causar impacto, aterrorizar. Por eso cruje el hecho de que alguien defienda que no satanicemos a quienes nos aterrorizan... es como si reivindicasemos la no demonización de Satanás.

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  3. Hombre, tal y como lo entiendo, la frase habría entenderla “de puestas para dentro” del nacionalismo; esto es: “El PNV está dispuesto a asimilar en su interior al componente revolucionario del nacionalismo.” La palabra terror(ismo) no debería engañarnos, es básicamente la política de todo revolucionario que se precie, y la “izquierda abetzale” (vamos, ETA) siempre se ha considerado siempre revolucionaria además de nacionalista.

    Tal y como lo veo, la frase nos muestra clarisimanente que ETA es parte (la peor, eso sí) de lo que es el problema de fondo: el nacionalismo. Hasta que no se entienda esto, en mi opinión, no se entenderá nada. Si se quiere luchar contra ETA se deberá luchar SOBRETODO en el terreno de las ideas contra el nacionalismo (y no sólo con los nacionalistas, ojo, aquí todos estamos acomplejados menos los nacionalistas). Todas las iniciativas encaminadas a -por ejemplo- luchar policialmente contra el terrorismo o volver a asumir competencias por parte del Estado deberían de darse PARTIENDO de este terreno.

    PD: he borrada la anterior entrada por fallos en la redacción

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  4. Sí, Edu, a mí también me sorprendió el modo en que la ilustre diputada formulaba su defensa de ETA. Quizás no haya que darle más importancia y achacarlo al insuficiente dominio de una lengua que aborrecen (pero que tienen que usar porque tampoco saben hablar la lengua étnica). O quizás sea la patología que empapa todo, hasta el lenguaje.
    También estoy de acuerdo con Ricky. Ya está de bien de mirar hacia otro lado y justificar todo lo que hace esta gente; ya vale de darse por satisfechos con la condena ritual de la vioolencia y los sollozos impostados ante las víctimas. Después de las lágrimas y la actuación escénica viene siempre la impudorosa defensa de los terroristas, que al fin y al cabo comparten la misma sangre vasca y, como hermanos pequeños, han de ser amparados en sus excesos. Dejando aparte la cuestión falaz (en este caso) de los fines y los medios, el nacionalismo vasco es -al día de hoy y desde hace mucho- el gran aliado fáctico de ETA; la alternativa que el nacioonalismo plantea al distinguir un"frente político" de uno "militar" conduce siempre a la misma disyuntiva: o se nos da lo que queremos a través de la violencia o, para evitar la violencia, se nos da lo que queremos.
    Ya vale de repetir hasta la obsesión que el PNV es un partido "democrático", como si eso le expendiera un cheque en blanco para hacer cualquier cosa. En España seguirá sin haber política hasta el momento en que se descorra el velo de tal pantomima y nos enfrentemos a las cosas tal y como son: ningún partido poolítico que defienda el estado (de derecho) puede volver a entrar en componendas con estos cómplices activos de la tribu terrorista. Lo demás será lo mismo a lo que -tanto unos como otros- nos han acostumbrado: mercadear para mantener el poder algún día más. Por esto es por lo que la reforma electoral se plantea como una medida de urgencia para salvar la democracia de la debacle a la que la conduce tanto contemporizador.
    Creo que, en este sentido, Ricky tiene mucha razón al defender que el problema primero, y el que primero ha de afrontarse, no es más que el nacionalismo y su ubicación en el espacio poítico español. Hay muchos problemas en la vida política española -incluyendo problemas sociales, económicos, educativos, sanitarios...- pero éste es primordial porque de él depende que pueda existir dedicación para los demás.
    Saludos

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  5. el problema es que contra el nacionalismo no se pueden utilizar argumentos intelectuales.Como mucho se puede intentar desactivar un poco su nitroglicerina política o integrar identidades diversas en una superior.Y cuando hay identidades enfrentadas se acaba en la secesión,la confederación o el exterminio.Ningún nacionalismo es más legítimo que otros.Nacieron a partir de comunidaes etnicas y crecieron a través del estado-nación,de sus mecanismos de socialización y de la integración espacial y social que propició la industrialización,en fin,de la necesidad de poner en primer plano la cultura como vehículo de socialización económica y política.Una vez crecida la bicha no hay manera de aplacarla salvo poniendola en ridículo.para eso hay que ser valientes:vengan reformas constitucionales,vengan referendums de autodeterminación que expongan las miserias de esos nacionalistas plañideros.Lo inmoral es seguir con su juego de sí pero no,de jugar a todas las bazas

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