espacio de e-pensamiento

miércoles, 13 de febrero de 2008

La trama Genovesa

Los políticos, buenos y malos, saben que las campañas electorales ganan las elecciones. Puede ser que el partido del gobierno no sea, tras cuatro años, caballo ganador en las apuestas, y cuente con un balance negativo a la hora de enfrentarse de nuevo a un ciudadano cargado de mala leche y una papeleta por decidir; y puede ocurrir también lo contrario, en cuyo caso la campaña se convierte en un ejercicio comercial en el que se muestran balances, cuentas, resultados. Pese a todo, en ninguno de estos casos hay nada dicho y todo por decidir.

Y en las campañas una de las claves, por encima de la cartelería, las fotos con miradas al infinito, las sonrisas de buen hijo o de padre protector, o los besos a bebés sonrosados, es la de marcar los tiempos, decidir cuándo y de qué se habla. Y en esta guerra, parece que la trinchera más provista de artillería y de puntería, es la del Partido Popular. Cada dos o tres días, sin dar tiempo a los publicistas de Zapatero, Rajoy pone en el candelero una nueva cuestión, un nuevo debate, introduciendo lo que, desde su óptica, propuestas audaces, soluciones de órdago. Zapatero y sus satélites no dan abasto y, agotados los eslóganes que buscan el cortex emocional, sólo quedan los insultos y el regateo.

Rajoy y los suyos, si es que este “los suyos” resultara algo inteligible, parecen ganar la partida, al presentar al candidato como un Sarcosi castizo, sacando a España del atoramiento del gobierno zapatista que, en el nuevo y renovado discurso genovés, es presentado como un cúmulo de buenas intenciones pero nada más.

El problema es que esta frenética descarga del tambor del revólver popular dice demasiado de quién dispara y les quita la careta que muchas veces esgrimen, tratando de presentarse como un partido centrado. El olor, el mal olor, que las narices sensibles llevan tiempo percibiendo en esta extraña relación entre la Iglesia y el principal partido de la oposición, y que se hizo evidente a través del culebrón Gallardón, se ha convertido en tufo a raíz de los últimos disparos. Y es que las últimas ocurrencias de la “mesa nacional genovesa” suenan a una extraña mezcla de nacionalismo y populismo barato; y son, a mi entender, un verdadero ejercicio de irresponsabilidad política.

Se diría que Acebes ha enviado a las puertas de los mercados y a los rincones más sórdidos de los bares de barrio a un batallón de informadores, ávidos por tomar nota de todo cuanto se dice entre un carajillo y una copa de Veterano, o entre “medio kilo de sardinas” y “cuarto y mitad de mortadela con aceitunas”. Y así lo parece porque, cumplidamente, el Partido Popular va clavando en el tablón de anuncios de la precampaña, aquello que los asistentes de estos foros querrían escuchar, aunque sólo sea escuchar.

Apretarles las tuercas a los inmigrantes con un contrato demasiado parecido a lo que llevan tiempo criticando del Estatuto de Cataluña, crujir a los adolescentes y meterles en cintura, ya que “esta juventud de hoy no es como la de antes” o dentistas gratis para todo el mundo son ejemplos de lo que podríamos concluir que necesita este país de locos, después de una buena partida de dominó. Y balas quedan en la recámara, sin duda; pólvora y artificio que iremos viendo en los próximos bolos del Sargento Mariano y la banda de los corazones solitarios.

Y Está bien que busquen votos, claro que si, y que marquen el ritmo del debate… ya le gustaría al PSOE poder hacerlo, si no estuviera empeñado en presentar esta campaña como una especia de Revolución de la alegría, los alegres y desenfadados Hobbits contra los malvados y siempre negativos Orcos, pero es un ejercicio de irresponsabilidad, algo que de lo que Rajoy lleva tiempo acusando a Rodríguez, apelar a los retortijones más bajos con tal de conseguir ese mínimo que necesitan para ganar las elecciones.

El caso del "contrato" que pretenden hacer firmar a los inmigrantes es especialmente sangrante; más si lo unimos a las declaraciones del aparentemente lenguaraz Cañete, que de ningún modo son baladí, pues no creo que en plena campaña electoral ninguna declaración lo sea. Pretenden presentarse como los que, contra la regulación masiva del gobierno socialista, nosotros vamos a ser los que presentemos batalla… “estos inmigrantes deben saber dónde están, respetar nuestras costumbres, hablar nuestra lengua y servir los pinchos de tortilla a nuestro español modo”… basura populista y nacionalismo barriobajero. Y de paso, un poco de leña al siempre vivo fuego del racismo.

Irresponsabilidad a cambio de votos.

Me temo que con una estrategia bien medida los populares no hacen sino prepararse la baza que le puede hacer ganar estas elecciones: los debates televisados. Pretenden llegar a las pantallas con el Partido Socialista contra las cuerdas y en una situación en la que no le valgan de nada los doce o catorce eslóganes adolescentes, ni la media docena de fotos de Zapatero en mangas de camisa y cara de no haber roto un plato en su vida. Quieren que en televisión se hable de lo que ya están poniendo encima de los ules de las cocinas y los tapetes de ganchillo de los salones y pretenden que a Zapatero no le valgan entonces las frases grandilocuentes.

En resumen, nos quieren dar gato por liebre.

27 comentarios:

  1. Bueno, antes de nada (estoy muy cansado y me voy a dormir) me gustaría decir que me alegra volverte a "ver" por estos lares, que ya me tenías preocupado.

    Pero bueno...
    mañana al ataque.

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  3. Tu lo has dicho Etxeberri, Zapatero, como hoy hemos sabido a través de las amistosas conversaciones con su amigo fiel, Gabilondo, buscará la confrontación animando a que vayan a votar(le) los que en otras circunstancias pasarían una alegre tarde de preprimavera quemando contenedores en Andoain (por ejemplo). Rajoy quiere los votos que se perdieron en las autonómicas en España 2000 o Alianza Nacional y que disueltos no sirven para nada (al no llegar al 3%) pero bien juntados, por efecto de la magia D'ont podrían sumar hasta tres escaños.

    Mercadeo barato.

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  5. Sí, Edu, creo que dado el estado de la política -dada la condición de excrecencia electoralmente rentable que adquiere cualquier imbecilidad- tiene como propiedad intrínseca el ofrecer siempre gato por liebre. Esta campaña está siendo modélica en ese sentido porque se ha terminado de asumir que las propuestas electorlaes sólo son un modo de ganar elecciones, pero no son vinculantes con respecto al comportamiento futuro ni comprometen en nada al gobernante. En este sentido, ayer ZApatero ofrecía 1.200.000 puestos de trabajo para mujeres.....¡como si él fuera a emplearlas y ofrecerles un contrato! Está bien que señales la pesada carga que el PP en eso comparte, aunque hay cosas en las que no estoy d acuerdo contigo. Reconozco que -para no extenderme- la cuestión quizás estribe en la comparación. Una de las cosas terribles de un gobierno de ineptos es que desactivan muchos de los rasgos negativos que presenta el adversario. Hablas del famoso contrato de Rajoy. A mi lo de las costumbres españolas me parece una expresión desafortunada y de alto contenido populista, pero ¿quiere eso decir que han de quedarse las cosas como están porque si alguien pretende incluir algo de racionalidad en la inmigración es de inmediato un racista? ¿Es que no hay un problema de facto en la última desregularización masiva de carácter ajurídico y, por lo tanto, irregular? ¿Cómo hemos llegado a asumir que el inmigrante es un ser intocable del que no puede siquiera hablarse sin hundirse en los abismos del nazismo? La propuesta de Rajoy está formulada en términos electoralistas y confusos, pero quizás de ello nos arranquemos de la inacción y la culpabilidad, cosas que el gobierno ha dejado claro que va a seguir ofreciendo. Porque, ¿que nos propone éste? nos propone apartar sine die a la inmigración de la discusión política, mantener al inmigrante -haga lo que haga y sea quien sea- como un intocable del que nada puede decirse. Si eliminamos retóricas vanas, la cuestión se simplifica bastante: todos, inmigrantes o no, han de cumplir las leyes recogidas en el ordenamiento jurídico español, y eso quiere decir que la ilegalidad ha de ser tratada como un problema que afrontar, y que el delincuente debe responder de sus fechorías de acuerdo con su condición jurídica.


    Por otra parte, me llama la atención de tu artículo el que sobreentiendas la existencia de una supuesta alianza -basada en intereses espurios- entre el PP y la iglesia. Sinceramente, creo que la estrategia d confusión que han llevado a cabo los medios ha logrado un resultado notorio, de tal manera que hemos tewrminado de identificar a la iglesia con el mal y al PP con la iglesia, lo que termina, por sinécdoque, en dar un fruto político muy apetecido: el PP es el mal con su cortejo de obispos siniestros.... Yo no pertenezco a la iglesia, ni tengo ganas de hacerlo, y participo de una prevención esencial hacia la fe y la compasión cristianas; sin embargo -sin meterme en cuestiones morales u ontológicas- creo que todo es mucho más fácil: el PP comparte muchos supuestos de la doctrina católica y, por ello, ambos coinciden en defender cosas parecidas en algunos, o muchos, asuntos. No creo que haya que ver conspiraciones o siniestras maniobras basadas en el deseo de reunir de nuevo trono y altar, o cualesquiera de las sandeces se oyen por ahí. Sí es cierto, y quizás vayas por ahí, que esa visión posee un éxito indudable y ofrece una imagen del PP-sea o no real- que no le beneficia electoralmente. También es cierto que el PP, en ese terreno, no intenta desmarcarse de ello ni intentar aclarar las cosas.
    Para terminar, sólo quería recomendaros un artículo impagable a estos efectos -es decir, en torno a la campaña mixtificadora llevada a cabo por determinados medios contra la iglesia católica; yo no soy del gremio, pero me une a D. Cógito o a otros que sí lo son el mismo desprecio a la nueva religión "laica", a mi parecer tan opresora como la dimensión más siniestra del catolicismo, pero además carente de l grosor intelectual que hace de éste algo más que una religión y lo vincula al devenir de la tradición europea iniciada en Grecia. Nombro a D. Cógito porque nos ha obsequiado últimamente con sendas reflexiones sobre aberraciones estéticas y políticas particulares del catolicismo contemporáneo (V. su Blog "Papeles de D.ogito"). Es preciso señalar las aberraciones católicas, y las budistas, y las islámicas (sin querer equipararlas por corrección política), pero es inaceptable que el supuesto bien moral y político que supone la crítica de la religión conduzca a la crasa mentira, a la intoxicación y la injuria. Estamos oyendo constantes mentiras, productos de la ignorancia, la mala fe o ambas, sobre la iglesia y, a mí que me rebela la iglesia en tantas cosas, me rebela más la mentira. (Seguiré después, os daré el enlace para el artículo que digo, que no es más que la patente falsificación de la historia que un "sociólogo" lleva a cabo para calumniar absolutamente al catolicismo y así seguir desviando la atención de lo que ocurre hacia los hábitos de los obispos)

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  6. Vaya, se me ha adelantado D. Cogito. Lo dejé como borrador para terminarlo más tarde. Lo he vuelto a colgar sin saber, aunque algo más completo. Saludos

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  8. Para terminar, os diré que he leído hoy El País y he decidido no buscar siquiera el artículo al que me refería. Todos los días hay uno similar, por lo que os vale consultar cualquier "Cuarta Página" de ese periódico para comprobar las cantidades ingentes de resentimiento, de odio, de anticlericalismo cerril que animan tales alegatos. El fin último -tan útil al partido en el gobierno- es desviar la atención hacia cuestiones artificiosas que ocultan los problemas reales que sufre España en este momento, pero eso es aprovechado por los típicos ex-alumnos de colegios de curas y ex-nacionalcatólicos acomplejados para descargar su frustración. "Escupen su bilis y lo llaman periódico", decía Nietszche. Lo que me ocupa de esta campaña de artículos no es la crítica a la iglesia -cosa que, siendo honesta crítica, creo necesaria- sino las soflamas y las mentiras. Se advierte demasiado un ánimo dirigido, una libertad inexistente, una voluntad ilimitada de manipular y dirigir de manera torticera las voluntades del público democrático. Lo despreciable es la falsedad y arbitrariedad de supuestos hechos inventados para demostrar que "nosotros somos los buenos". Consultad eEl País de hoy y su ración diaria de anticlericalismo "guay". Todo mentira y tergiversación. ¡Hasta afirma que el Papa Benedicto "seguramente" perteneció a las Waffen SS". Esta gente no ha superado la confesión de Günter Grass....
    En cuanto al artículo del (creo recordar) pasado martes, no tenía desperdicio. Lo terrible es el poder inmenso que tienen ciertas aserciones sobre la masa de dogmáticos que, sólo por verlo en letra impresa y en "El País", tienen "razones para creer". El sociólogo que lo escribía decía (más o menos) que la iglesia estaba embarcada en una nueva "contrarreforma". Lo alucinante es que trataba de explicar en qué consistió la de Trento y decía que estuvo dirigida a reprimir el "individualismo racionalista" de ¡Lutero, de Calvino y de los cartesianos! Claro, quien dijera a calvino que era racionalista termianría quemado en la plaza de Ginebra, y no creo tampoco que quepa denominar así a Lutero, pero el colmo es decir que la contrarreforma se dirigió a reprimir el cartesianismo, cuando Descartes nació 40 años después del concilio. Total: al final resulta que los padres conciliares fueron uno visionarios que empezaron a luchar contra el cartesianismo mucho antes de que naciera.... Todo intelectualmente putrefacto, pero dirigido expresamente a afianzar una mentira que, llegado el momento, pueda ser presentada como un cheque en blanco por el gobierno progresista de turno.
    (Siento haberme ido algo del tema, pero creo que estoy en el tema). Saludos a todos

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  9. Comparto poco de lo que dices amigo Borja. Voy a ser breve que es tarde y no me apetece escribir demasiado.
    En primer lugar no pretendo ni siquiera insinuar que no se pueda hablar de inmigración, ni tampoco es la mía la postura roussoniana de defensa a toda costa del buen salvaje; pero ese no es el caso, creo. Vivir en un estado de derecho implica que la ley nos ampara a todos y nos juzga a todos por igual y más allá de eso, todo son pamplinas. las leyes están para eso, para regular las actividades de las personas, sean inmigrantes o no. Salirnos ahora con lo del "contrato" ese me parece una payasada y, como he dicho, un acto de irresponsabilidad. No puedo aligerar la propuesta del PP como haces tu, señalando que lo de "las costumbres españolas" no es más que una "expresión desafortunada"... vamos hombre, ¿expresión desafortunada?... expresión medida, desafortunada si, pero medida. Esa misma mañana Cañete nos avergonzaba a todos en la radio insistiendo en que, desde que las cañas las tiran los inmigrantes, están peor tiradas o que, el colapso de la sanidad en Madrid se debe a los inmigrantes (los inmigrantes son el 10% de la población madrileña y sólo el 5% de los usuarios de la sanidad). No es una expresión desafortunada, Borja, es sencillamente un intento de meterse en el bolsillo los votos de unos cuantos imbéciles que, además, son racistas, si Racistas. Al PP se le ve el plumero: quieren ser los portadores de un pensamiento que está en la calle: españoles que no pueden acceder a las guarderías por culpa de los inmigrantes, colapso en los hospitales por culpa de los inmigrantes, aumento de la criminalidad por culpa de los inmigrantes... etc etc etc.
    Y no me vengas con la historia de que "quién trata de inyectar algo de racionalidad en la inmigración se le considere de inmediato un racista"; desde luego no es el Partido Popular quién quiere hacerlo. Por las mismas, defender los derechos de los inmigrantes, ciudadanos como tu y como yo, no significa que sea un "progre" al uso. El modelo del PP en inmigración está claro: que limpien letrinas y creen guetos... o si no, écha un vistazo al sistema educativo madrileño, un sistema de doble vía: concertados para los españoles, públicos para los inmigrantes (y algo parecido pasa también en Valencia)
    ¿Por qué es un acto de irresponsabilidad? sólo tienes que echar un vistazo a cualquier instituto, o irte a un bar a ver qué te encuentras. No ayuda el señor Rajoy a tratar el tema de la inmigración y de los extranjeros con cierta normalidad; ya he escuchado a más de un adolescente increparle a algún que otro ecuatoriano que "le van a echar de España" como gane Rajoy (dicho con satisfacción).
    En el fondo, Borja, la misma propuesta en boca de algún Conseller de Esquerra Republicana con respecto al catalán y a la cultura catalana, te escandalizaría, así que no entiendo porqué no te espanta por boca de Rajoy. A mi modo de ver, se está cubriendo de gloria... o de mierda que viene a ser lo mismo.
    respecto a la Iglesia... mira, paso de hablar de la Iglesia. Yo no he mencionado ninguna conjura, ni ningún complot cristiano-popular, para nada. Mi alusión va por otros derroteros: considero que esta campaña, y los últimos tiempos están sirviendo para desenmascarar también al PP. No es un partido liberal, ohjalá fuera así, pero no lo es. Y dos hechos lo ponen de manifiesto de forma clara: el culebrón Gallardón, y la relación que mantiene con la iglesia. Y esta última, Borja, es Innegable. Pues bien, no me gusta un partido clerical, no me gusta nada. Yo me declaro absolutamente anticlerical; la Iglesia Católica puede ser una organización absolutamente respetable, pero no concibo que ni un euro dele estado sirva para mantenerla y ni un pupitre de la educación pública valga para "adoctrinar en la fe". Y no me estoy poniendo del lado del Psoe. El anticlericalismo de Zapatero es como la mano dura de Rajoy, sólo buscan votos. Luego, Zapatero le hace la cama a los obispos y Rajoy desayunará con los nacionalistas vascos y catalanes...
    Pero vamos, no seré yo quién gaste ni una letra en defender a la Iglesia que, evidentemente, como dices, no es el mal personificado (igual que tampoco lo son los inmigrantes), pero tampoco está cerca de poder considerarse un bien.

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  10. Veo que el debate toma vuelo y calor.
    No me voy a extender demasiado, simplemente pretendo aportar algún comentario a vuela pluma.

    Respecto de las propuestas populares, diré, que me parece lo único sensato que he visto en la batalla por el sitial monclovita. Presentan un programa relativamente completo respecto de lo que ellos creen que es lo que preocupa a los españoles. Centran sus puntos en cuestiones que desde el punto de vista del ciudadano consideran que nos quitan el sueño. Hacen bien y además les elogio que lo hagan sin medias tintas, sin buscar el placet tibio. Proponen política de derechas con mayúsculas por lo que su electorado tiene donde identificarse, mínimo exigible a quienes se tienen por representantes de cierta parte de la sociedad aunque aspiren a legislar para todos. Que yo este a años luz de su sentir no me hace demonizar su actitud, en todo caso darme la oportunidad de discutir en público sobre ellas y disentir en casi todo.

    Respecto del programa del partido en el gobierno, ese que se dice de izquierdas, la psoe, no puedo decir lo mismo y ya es grave tras portar la mitra los últimos cuatro años. Salvo promesas que escapan a su competencia, ya que no les he oido que vayan a trasformar el orden jurídico, la nada. Me temo que nos espera otra campaña de miedo a la derecha, espero ansioso a Pepe White mi Lo Santos de cabezara.

    Del tema de la inmigración decir que salvo que a nivel internacional se encuentren salidas al derecho de todos a vivir en sociedades libres e iguales, al menos como las nuestras, como estará el mundo cuando lo dejan todo por venir aqui, nos tendremos que conformar con políticos dando salida al miedo, que no racismo en sí, de los del pincho de tortilla que dice Edu. Lo de papeles para todos, algo que sería innecesario en mejores circunstancias, es la solución buenista y que no soluciona nada, salvo exarcerbar ciertas tendencias a la exclusión y el odio. A esto sus socios populares les echan una mano. Los dos viven de azuzar el sentiminento.

    La Iglesia, ese cuerpo de cristo, piedra sobre piedra. En fin, veo secundario que compartan ciertas ideas con los de Genova, o que salgan a la calle, por lo menos no enguarran, ni queman nada, montan el circo y se van a casa. Lo importante no se esconde debajo de sus hábitos, además dicen que no lo usan, dicen. Ellos proclaman como verdades morales incontrovertibles cuestiones que en la plaza pública no se discuten, se legislan con nocturnidad y alevosía. Y, aunque no este de acuerdo con la verdad del púlpito, ni crea en su inspirador, menos lo estoy con el uso de ciertos temas para enfrentar a los ciudadanos, decretar carnet de progre o facha y quedarse en la nuliadad del extemismo a favor o en contra. En esto la bicefalia que nos torea van de la mano.

    Veremos que pasa el 9 de marzo pero salvo en las formas, seguiremos como estábamos, cada vez más derecha, gane quien gane y menos democracia.

    !Viva la oligarquia de partidos!

    Se me olvidaba, y al Rey que los legitima!

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  12. Edu: en cuanto a los inmigrantes parece que nuestro patente enfrentamiento sobrevuela un acuerdo latente: lo único que es preciso es que todos cumplamos y nos amparemos en la ley. Lo demás son historias (aparte de que yo lo haya nombrado como "expresión desafortunada" y tú como "maniobra electoral"). A mí también me parece electoralista, lo que pasa es que intentaba mirar en mi comentario hacia la alternativa que plantea el PSOE: el silencio y la condescendencia. No me refería a tu posición, sino a la del partido del gobierno. Si señalaba también al gobierno es porque pienso que siempre éste debe caragr con una responsabilidad adicional, ya que de él depende el uso del poder para realizar lo qwue sea.
    En cuanto a la iglesia, después seguiré (si puiedo, quizás hasta el lunes esté incomunicado). Saludos

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  13. Nada, imposible decir nada más. He leído el comentario de Settembrini y sólo diré que, punto por punto, estoy de acuerdo en todo. Creo que en estos momentos la serenidad y la exigencia de coherencia lógica son insustituibles, y este comentario así lo demuestra. Todo esto no obsta, sin embargo, para que siga albergando dudas, sospechas y precauciones ante la dicotomía "izquierda/derecha" que utiliza, pero eso es otro cantar y lo tocaremos en otras canciones.
    Casanueva: joder, ¡cómo os ponéis! Yo no justifico ninguna medida excepcional con respecto a la inmigración. Tam`poco creo que haya que adular los instintos más grtegarioa de la masa democrática. Creo que una auténtica política de inmigración -sin la hipocresía que señalas: el inmigrante sólo es válido para llevar a cabo las labores que nadie quiere hacer, para ser explotado y despreciado- debe mirar a los ojos el problema, y no esconderse en vagas y buenas intenciones. Medidas excepcionales como regularizaciones masivas sólo sirven para acrecentar el problema y crear bolsas cada vez mayores de explotados. Tampoco son de recibo las expuilsiones extraordinarias. Sólo el cumplimiento de una ley razonable (y nadie creo que pueda acusar de racismo a quien pretenda que el inmigrante se iguale al nacional en el cumplimiento de la ley). Sólo una racionalización jurídica y práctica del problema evitará el doble rasero de discursear a favor del inmigrante y permitir activamente que sea humillado y utilizado por todo tipo de gente de escrúpulos inexistentes. Vuelvo a estar de acuerdo con S. Bueno, he de irme. Un saludo a todos.

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  14. Un apunte, también a vuela pluma, como Setembrini...
    Yo soy de los que, en cierta forma, puso el grito en el cielo cuando el Psoe anunció la famosa macroregulación. Pero en los últimos tiempos he empezado a pensar por otros derroteros. En realidad, si echamos un vistazo a los argumentos que se han venido esgrimiendo en la prensa,entre nuestros políticos, o en cualquier otro foro, para desacreditar la decisión del gobierno tienen, en rigor, poco peso. Se suele decir que la tan cacareada regulación ha actuado de "efecto llamada"; sin embargo, este argumento, como pura impresión, tiene poco peso. No estoy seguro de que, sin esta decisión del gobierno, el aumento de la inmigración hubiera cambiado mucho. El efecto llamada, seguramente, es más responsabilidad de la marcha de la economía española en particular y europea, en general; esto es, que todo el mundo tiene el derecho de buscarse la vida.
    Sin embargo, a favor de la regulación si que hay argumentos, un poco más fiables; es un hecho claro que reflotar buena parte de la economía sumergida ha tenido efecytos beneficiosos para el estado. Los famosos tres millones de puestos de trabajo creados por el gobierno zapatista, no son en rigor "puestos de trabajo creados", sino más bien, puestos de trabajo "legalizados", con el consiguiente beneficio para todos que tiene este asunto (un inmigrante que cotiza contribuye con la sanidad, la educación, la seguridad... etc). Es más, este "superhábit" que, sin duda alguna, es uno de los triunfos innegables del gobierno de Zapatero seguramente tenga mucho que ver con esa decisión; y tengamos en cuenta que, muy posiblemente gracias a este excedente, pueda mantenerse el estado durante el próximo año, que pinta bastante negro.
    Así que, no estoy muy seguro que cuando (yo el primero), hemos refunfuñado a causa de la regulación masiva, haya sido más por inercia en nuestra crítica que por otra cosa, ya que no puedo considerar, en nuestra calidad de espíritus libres, ajenos a toda manipulación e ideología, no hayamos hecho otra cosa que repetir un eslogan y, en este caso, no del Psoe.
    Y, Borja, aunque sea cierto que tu y yo siempre coincidimos en el centro pero nos alejamos en los bordes, me sige pareciendo que decir que lo de Rajoy es una "expresión desafortunada" es lo desafortunado; lo de Rajoy es, y lo repito, una "cagada". Y no lo es por electoralista, que todos tienen derecho a los fuegos artificiales, sino por irresponsable. En España hay un diez por ciento de la población que no se merece que el principal partido de la oposición venga con estas gaitas.

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  18. Asesino de entradas... ¡con lo divertido que parecía tu grupo de amigos!

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  19. Una cosa que me gusta de lo que ha dicho Setembrini es precisamente algo que no entiendo muy bien en Borja y me gustaria una aclaración.
    No entiendo por qué debemos prescindir de las categorías de "izquierda" y "derecha"... a mi me parecen perfectamente válidad para describir tendencias. Hay una política de izquierdas y otra de derechas, es algo que me parece innegable, aunque dntro de esta simplificación quepan todas las matizaciones que queramos y también unos límites difusos cuando las posturas se acercan o se alejan.
    Más que dejar de usar estos términos, me parece más interesante que se usen en un sentido extramoral, como hace Setembrini, sin atribuir a la derecha o a la izquierda más de lo que hay. Me gustaría que ser de derechas o de izquierdas no implicase una dispusición moral más o menos benigna, sino diferentes formas de afrontar los mismos problemas. Eso es todo.

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  20. Ya hemos comentado este asunto, Edu, y parece que se conforma como uno de los ángulos de discusión bássicos de "Feacios".
    Vuelvo a empezar por algo en lo que estamos de acuerdo: existen formas distintas de hacer política. Lo político puede realizarse con la guillotina, la cámara de gas, el encierro de disidentes, pero también a través del acuerdo dialogado, a través de las garantías de la ley o de la contemplación de límites como la libertad individual (en sentido jurídico, no ontológico). Hay formas muy diversas de hacer política, y por eso considero inadecuada una descripción en la que esas diferencias se hacen imperceptibles y se confunden en una misma oscuridad. Creo que aplicar al mundo contemporáneo tal distinción supone intentar comprender lo novedoso e imprevisible del hoy a través delos moldes gastados del pasado. La distinción entre "ixzquierda" y "derecha" posee sentido en los timepos de la revolución industrial, también, quizás, en los albores del siglo pasado. Lo que está claro es que en la década de los treinta del siglo ha dejado de ser políticamente significativa, como se ve en el comportamiento tan similar que alcanzan la "derecha" nacionalsocialista y la "izqwuierda" bolchevique. Cuando ambos términos sólo se distinguen en la intención, porque nombran una realidad que alberga muchas más semejanzxas que diferencias. Si aplicamos el elemental principio de economía tendremos que concluir en que es absurdo utilizar dos términos cuando hablamos de una realidad única.
    Desde entonces hemos vivido en la confusión. todo cabe en cualquiera de los polos de la dicotomía, lo que señala que su uso ha terminado por convertir en inútil algo que, en otro tiempo, sí alcanzaba a afectar a lo real. No podemos partir de la ficción de sobrevolar la historia, como si no fuéramos por ella formados y afectados. SI defendemos seriamente a "la izquierda" habremos de asumir una confusión difícil de ordenar. Izquierda era la facción revolucionaria que defendía el fin de privilegios territoriales y la división estamental del antiguo régimen (me refiero a la asamblea constituyente francesa); hoy, no obstante, "izquierda" es todo lo contrario, como parece decir la "esquerra" que preside el nombre de un partido objetivamente filonazi. Asumir el rótulo de "izquierda" significa asumir, de alguna forma, relación con el exterminio leninista de los kulaki, o el terrorismo por el hambre que eliminó en la Rusia stalinista a gran parte del campesinado. LEnin, Stalin, Pol Pot, Mao, todos caben bajo el rótulo "izquierda". ¿Cómo conjuntar corrientes tan dispares, tan contrapuestas como la "izquierda liberal" inglesa y el sanguinario Fidel? Los que gustan de adorar el término contrapuesto, los que se aferran a una identidad "de derechas", también se encuentran con algo tan heterogéneo como poco definido. Ahí cabe todo, desde Churchill hasta Hitler (¡Ah, ironía!: Stalin y Hitler aliados en 1939, mientras Churchill clamaba por datacar y derrotar a Hitler)). Alguien que quiera defender a "la derecha" tendrá también que congeniar diversidades inconmensurables y justificar cómo mantener un rótulo bajo el que conviven Mussolini, Franco, Hitler, Pinochet, Somoza.... Creo que la definición de las cosas no depende de un acto voluntarista, sino, entre otras cosas, de su uso, y por mucho que queramos que la izquierda o la derecha sean estop o aquello, existe un humus histórico del que surgen refutaciones y realidades difíciles de ocultar.
    Bueno, ya vale por hoy.

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  21. Emplazamos quedamos. Sigo en la discusión. Reconozco que a pesar de la coherencia me aburre el cuestionamiento derecha-izquierda, sabemos de que hablamos?

    Lo de extramoral esta bien, aunque no lo comparta, solo comulgo con las reglas de lo que es democracia. Entiendo que intereses tenemos todos, pero no son todos iguales, y desde luego no estudié filosofia para quedarme en la superficie.

    Os convoco a todos el 9 de marzo, votar, votar, es lo mejor, lo digo en serio, solo queda defender la democracia. No es para tanto, o, si.

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  22. Y reconozco que estoy cansado. Los 36 no es mala edad para empezar a pesar en no traicionarse.

    Por cierto, hoy bajaba en el 120, y a la altura de Ramón y Cajal con Concha espina he visto a Victor y Ana paseando cuesta arriba, supongo que hacia casa. El tenia el pelo cano, ella el pelo moldeado a lo señora casada. Pense que parecia mas vieja que mi madre. Victor es hombre, las canas le escoraban a la derecha, parecia seguro, ella, pensaba en el próximo papel, en el tiempo que olvida el paso del tiempo.

    Cosas de Madrid, cosas de madrugar, a quien madruga....... ya sabeis....

    Ahora pienso en ellos y en el pase de Totti A Mancini, en el bombo de madamme Casanova, en vosotros, en Laura.........

    Pero hay una gran diferencia entre hablar de mi, y sentir a los otros, sentir que mas alla de que la ecuación parezca perfecta, lo que no funciona es el modelo humano.

    Yo no matare a nadie pero defendere que dentro de las reglas me pisen la cabeza, quiero conocerle.......

    Me preparo para ello.....

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  23. Pues yo, Septtembrini, a veces pienso que si, que estudié filosofía para quedarme en la superficie. De hecho, con los años he conseguido renunciar a este prurito de profundidad al que tanto se abrazan los filósofos que, en el fondo, no es más que vanidad; la mosca, decía Nietzsche, se siente el centro volante del mundo.
    Y el debate "izquierda-derecha" puede que sea tedioso pero, desde luego, no es un asunto menor, sino todo lo contrario. De hecho, creo que las palabras son sólo su uso y así como las usamos describen (o construyen) unas cosas o describen (o construyen otras) otras. El abandono deliberado de este debate o, incluso, como prefiere Borja, la superación de estas dos categorías, nos impide participar de ese uso. Por eso creo que sí, si hay que decir "izquierda y derecha". El problema es cómo.

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  24. Ya lo dije,ahí está el librito de BOBBIO " Izquierda y Derecha.Son conceptos cada vez más dificiles de definir,a veces muy ambiguos y muy permeables a la articulación de intereses.Moralistas y amorales,practicos y sentimentales.Y en cierta medida siempre han sido complejos y ambiguos y han dado muchas vueltas sobre sí mismos.Esto también es un tributo a la capacidad del sistema para amoldarsea las circunstancias,por asumir errores o incorporar propuestas.A veces se escapan ciertos tufillos,pero tal vez el ciudadno empieza a buscar gestores

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  25. Sí, como dice Santibilbo, quizás lo que sea pertinente es la búsqueda de gestores lúcidos. Supongo que eso ataca de lleno toda una conjunción de ilusiones, esperanzas apasionadas o místicas revolucionarias, pero el estado necesita ualguien que garantice un funcionamiento razonable porque sólo así es posible desarrollar políticas de largo recorrido, no dependientes de abruptos acontecimientos o populistas ofertas electorales cuya fecha de ccaducidad son sólo unos días. El sueño con que adormecen las ideologías repite un monótono fraseo: "después de la ideología está la nada". Al contrario, pienso que el dogmatismo ideológico es la nada de la política.

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  26. No puedo estar más de acuerdo contigo Borja, "el dogmatismo ideológico es la nada de la política", cosifica y aliena al hombre.

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