espacio de e-pensamiento

domingo, 30 de marzo de 2008

Feacios

Feacios nació con la pretensión de servir como espacio en el que anotar, reflexionar, discutir, errar o ensayar; también nos ha servido para que restañemos una comunicación impedida por la distancia o las vicisitudes. Desde hace más de un año, poco a poco, hemos levantado un edificio defectuoso pero nuestro y abierto a todo aquel que quiera participar en él. Nadie ha estado de más, y seguimos echando de menos a muchos. Como toda realidad, no está exenta del azar y de cierto caos, pero su desorden también sirve a los propósitos con que iniciamos esta segunda navegación. Los últimos comentarios, no obstante, han estado salpicados de insultos y malas formas que a nadie benefician. No dudo de la función catártica del insulto, pero no creo que este sea el lugar en el que ejercitarlo; para ello, como dice Edu, hay lugares como escolar.net o similares.
Una de las formas tortuosas de la censura son la descalificación y el insulto, ya que cancelan la posibilidad de todo diálogo franco; desde su nacimiento feacios apuntó al objetivo de servirnos en el diálogo, y por ello hemos de alejarnos del atractivo de cualquiera de las formas de la censura y sus incontables camuflajes. Nos apreciamos lo suficiente como para que os pueda decir que, como decía Ortega ante la forja de la constitución de la segunda república, no es esto, no es esto.