espacio de e-pensamiento

domingo, 22 de junio de 2008

España C. F.


Un acontecimiento. Una respuesta unánime a la pregunta en que se vaciaron gran parte de los esfuerzos intelectuales españoles. ¿Qué es España? España no es Nación, no es realidad histórica, no ha sido nunca imperio. Una idea, "España", discutida y discutible. Hasta hoy, que se ha precipitado una definición que a todos -incluso a la cadena de PRISA ahora ahogada en rojos y amarillos- tranquiliza: España es un gran Club de Fútbol.

16 comentarios:

  1. ... y sin embargo importancia tiene (por muy patético que te parezca)... sino tiempo al tiempo, que ya verás como, sino mañana, pasado mañana, algún miembro de algún partido nacionalista hará alguna declaración o comentario -malo of course-al respecto

    PD: no es algo que pueda señalarte con datos, pero creo que, por lo menos en Cataluña, después de las olimpiadas del 92, se produjo una radicalización del nacionalismo (se temía que, a raíz de los Juegos se diera un "repunte del sentimiento españolista")

    Saludos

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  3. PD: otro tema es que -como apuntas- se esté dando una sustitución de las formas tradicionales de comprender la política y la definición de España (ya sea esta una definición moderma o premoderna) por otras, digamos de corte más "plural" (en la que , parece ser, deportes como el futbol, están destinados a ofrecerse como modelo). También es interesante ver que tal sustitución esté liderada por aquellos que, hasta hace bien poco, consideraban a cosas como el futból, "producto de la alienación de la sociedad capitalista".

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  4. Sí, D. Cogito: esta redefinición de España está guiada por los que antaño hablaban del opio del pueblo y de la alienación; en realidad todo consiste en vaciar de contenido político a una idea que, de esta manera, también tendrá una función en el Nuevo Régimen: la de servir de desahogo para las pasiones y afectos que siguen vinculadas al concepto de "España". Este desahogo, controlado y guiado por telvisiones y políticos, se reserva entonces para el patriotismo de la especie más ínfima, mientras se extirpa todo patriotismo que tenga que ver, por ejemplo, con la construcción política y jurídica de la libertad y la igualdad.

    Este progresismo dictamina ahora los usos legítimos e ilegítimos de los símbolos comunes, y exorciza la bandera de Espàña cuando su uso se refiere a ciertas circunstancias de nulo significado político, como es el caso del fútbol; cuando se pretende esgrimir una idea política de España -la igualdad ante la ley de todos los españoles- nos encontramos ante un uso fascista de símbolos rancios y trasnochados, pero cuando se trate de fútbol...

    Los nacionalistas toscos -los de ERC, por ejemplo- seguramente protestarán ante esta exaltación dde España, pero es que en realidad "ellos no saben lo que les conviene": el nacionalismo astuto- el social-nacionalismo- , el que ampara la reforma política emprendida por ZP, sabrá estar en misa y repicando: desterrar lo político de la idea de España para conservarla sólo como imagen de marca futbolísitica; desactivar toda resonancia política, toda referencia a principios jurídicos positivos, todo vínculo con el significado moderno de la nación. En eso estamos. Por eso propongo esa definición para encabezar la constitución española reformada del Nuevo Régimen: España es un gran club de fútbol.

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  5. La definición de España inserta en la televisión y los símbolos actuales: los fenómenos mediáticos, a mi me parecen constituir el pan nuestro de cada día.
    Desde mi punto de vista, España como pueblo, tocada por la mano del relativismo de Zapatero, es una imagen de estado que camina hacia la idea de progreso, inmunizada ante cualquier tipo de crisis por el profeta.

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  6. Bibliófilo: Tienes razón con respecto al aura profética con que los constructores de políticos y caudillos han adornado a ZP. Es lamentable que, diciendo tan poco, tantos le sigan: ¡cómo un discurso tan imbécil puede estar diseñado de manera tan inteligente!

    De todas formas, yo me quedo con lo que decía Juan de Salisbury: si un rey no sabe leer no es más que un asno coronado. Y allá con quien le siga.

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  7. SACAS UN POCO DE MADRE TODO ESTO, Borja. No creo que el hecho de que la gente disfrute con la Selección española y, por un día, todos se vistan de los colores de la bander sin complejos, sea, como dices síntoma de un vaciamiento de la idea de España. Me parece una exageración.
    Si es como dices será algo que le sucede a todos los países del mundo... ¿o es que no hay hinchadas en Alemania o en Italia?
    Acontecimientos culturales como el deporte, no ahora, sino siempre, sirven como símbolos aglutinadores, como pegamento social. Sería muy bonito que todos nos agolutinasemos en torno a las ideas de Locke o Rousseau, pero eso solo vale para unos pocos "intelectuales de pacotilla" (como diría Santi).
    Los símbolos son absolutamente esenciales en la constitución de una sociedad democrática, puesto que este tipo de sociedades apelan a la libertad del ciudadano para hacerse partícipe de la sociedad; si todo fuese cuestión de pensamiento, economía o Razón, precindiendo del elemento sentimental, cuando vienen mal dadas, la ciudadanía bien podría decir "yo me borro". Así que no está de más que la selección gane de cuendo en cuando sin que eso ponga en peligro la idea de España o sea síntoma del vaciamiento.
    Bien mirado, prefiero, en cierta forma el "España C.F" que la Tizona del Cid Campeador; al fín y al cabo, respecto del primero el orgullo patrio se delimita en un campo de fútbol, y respecto al segundo, siempre hay alguien que le gustaría restaurar dicho orgullo a bayonetazos.
    ¿No crees que son importantes los símbolos? si me respondes que SÍ, me tendrás que decir cuáles te parecen a tí mejores; si me respondes que NO tendrás que defender una república de intelectuales donde todos seamos intelectuales, es decir, una utopía. Aunque bueno... siempre cabe hacer una dictadura de intelectuales y pasar de los símbolos para el "populacho", aunque para eso va a hacer falta mucha mucha mucha policía... y a mí eso como que no me gusta demasiado.

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  8. PD. Borja, te mandé un correo donde explicaba punto por punto cómo colgar los links en le página de novedades. ¿no te llegó?
    Aquí lo tienes de nuevo: Instrucciones...

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  9. Eduardo, me parece que malentiendes lo que yo digo: no defiendo la extirpación de los símbolos emocionales que arraigan la realidad de una nación, y soy el primero que casi perezco de nervios al ver que, el otro día, se acercaban los penaltis; y también el primero que aplaudí la clasificación. LO que quiero decir es que reducir la realidad de España a eso es algo que me repuga, entre otras cosas por el mero formalismo de defender algo así como "España" aparte de su contenido y significado políticos concretos. Esta efusión de las emociones sin contenido es exactamente la misma que promocionaba el régimen franquista. Estos días democráticos de fútbol y toros me evocan con mucha intensidad la manipulación de la idea política de España -más bien su vaciamiento efectivo-que llevó a cabo Franco.

    Lo que me repugna es ver cómo gente a la que le importa un rábano "España" como significado político - es más, siempre que pueden ridiculizan o atacan tal idea- se enfunda la camiseta patriótica para llenarse los bolsillos. Me produce naúseas ver la capacidad mimética de gente que se atribuye la potestad de imponer qué usos de los símbolos a que aludes son legítimos y cuáles son propios de "fascistas" o "reraccionarios".

    Lo que quiero decir es que, sospechosamente, ha desaparecido cualquier referencia a España como nación política -con los efectos jurídicos que ese término conlleva- y sólo se habla de España en términos interesados, que proporcionan a muchos grandes cantidades de dinero pero que poíticamente no impiden que se mantenga una desigualdad creciente entre los españoles.

    A mí, la verdad, "España" por sí misma, sin contenido efectivo, me importa un bledo; por eso cuando se reduce a eso sospecho de para qué se hace.

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  10. Estoy de acuerdo contigo Borja, sobretodo en tu crítica a la intención de fondo de la cuatro y el grupo PRISA.

    Sin embargo no entiendo como completamente desconectadas la idea política de España con la defensa de “la roja”. Una cosa puede llevar a la otra. Lo que para mi está claro es que sin un extendido sentimiento nacional la defensa de la nación política y de la igualdad jurídica es cosa de “intelectuales de pacotilla”.

    Si España gana el europeo puede alterar el resultado de las habituales encuestas esas de… ¿cómo se siente usted?: más catalán que español; igual; más español que catalán…

    Los partidos políticos, creo, tienen muy en cuenta estos datos y promueven unas políticas u otras, en pro o en contra de la idea política de España, según por donde sople el viento.

    Así pues… ¡Aupa España!

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  11. Óscar, estoy completamente de acuerdo contigo, y por lo visto no he explicado bien lo que quiero decir. Estoy plenamente de acuerdo con la idea de patriotismo que introduces y, precisamente, lo que critico es esa desconexión que me achacas, es decir, que el "patriotismo" se venda como especie ínfima refiriéndolo sólo al fútbol y obviando todo lo demás; es decir, como dije ayer: mantener a "Españ" como una mera forma sin contenido alguno porque resulta que algunos han decidido que, cuando intentamos introducir parámetros políticos concretos que determinen la realidad de lo que llamamos "España" -en torno a principios positivos como son el sistema legal o la conformación precisa del sujeto político y sus notas definitorias- somos unos fascistas o unos reaccionarios.

    Es precisamente el patriotismo formal lo que podría caracterizarse como fascismo y populismo de la peor ralea, el patriotismo sin contenido, sin objeto preciso; el patriotismo como desnuda voluntad y no como referencia a una realidad que es preciso conocer y, por lo tanto, sujetar a crítica. El fútbol- el deporte- es un buen ejemplo de este patriotismo formal, y por eso su desvinculación de esas otras formas de "sentimiento nacional" me parece tan sintomática con respecto al carácter intencionalmente despótico del poder que lo utiliza y lo promueve. El patriotismo formal es una patente de corso expendida al poder para que actúe del modo que quiera, y por ello esa consonancia entre la política franquista y la democracia socialista actual en la promoción del fútbol como forma oficial de patriotismo.


    Por último, la desvinculación entre un patriotismo formal y uno dotado de contenido se me hace evidente al contemplar el exacerbado y postizo en que vivimos estos días. No obstante, mientras veo a esas multitudes agitando histéricamente más y más banderas, recuerdo lo que ocurrió con el incidente de la isla Peregil: cuando se presentó una ocasión de patriotismo significativo políticamente -ya que un territorio español fue ocupado por una potencia extranjera- lo que prevaleció fue la burla y el sarcasmo ante "el patrioterismo" de quien solamente podía pretender recuperar -y si era necesario utilizando a un ejército que para eso existe- lo ilegítimamente sustraído. ¿No hay una diferencia alarmante entre una y otra ocasión?
    Uno puede gritar "España" hasta enroquecer, pero...¡ay si lo haces fuera de un estadio! Uno es patriota si apoya a la selección nacional, pero es un trasnochado custodio de "las esencias patrias" si se manifestara a favor del ejército español en una ocasión crucial como aquella. Por eso, para terminar, tildo a este patriotismo de impostura -y la cadena de PRISA es en esto un paradigma-, de farsa, de pantomima políticamente muy sintomática, cuando se ofrece desvinculado de las demás formas en que el sentimiento se vuelca en contenidos precisos.

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  12. La idea de "patriotismo formal" como un elemento del modo de hacer política del fascismo me parece una idea muy interesante Borja. Tal vez coincidiría con el estado de "disposición" que el famoso rector de la universidad de Friburgo exigía a la juventud alemana en el año treinta y tres. El patriotismo no como el empeño por una causa común o un estado afectivo, sino como una disposición absoluta. Es una buena forma de analizar el tema.
    Pero quiero saber más; hablas de un patriotismo no formal, sino dotado de contenido. ¿A qué contenidos te refieres? por lo que he dicho, ¿podría identificarse con lo que he llamado un "estado afectivo" o una aceptación del vínculo y la empresa que sopune una sociedad dada? ¿se trata de objetivos concretos?

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  13. el nacionalismo fascista era algo más que un estado de disposicion, era una sublimación mistica y transcendente del hombre masa, a la vez primigenia y futurista, natural y voluntarista, solo posible en sociedades secularizadas,industrializadas y mediatizadas

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  14. Lo apriori no me ha interesado nada.

    Matria.

    No he leido nada tan simple.

    Lo leí. No puedo comentarlo.

    Santibilbo, pense sobre algo parecido. Te cuento......

    Es curioso. Decia el amigo Eduardo (otro), abonado a la PSOE, que preferia el fascismo al liberalismo.

    EL socialismo esta en la base de ello.

    Del fascismo. Flirtea con los trabajadores. Los liberales mancomunan con el capital.

    Tengo que pensarlo.

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