espacio de e-pensamiento

domingo, 22 de septiembre de 2013

Hernán, crítico de Freud
Borja Lucena

Últimamente he advertido un poderoso impulso anti-freudiano en Hernán. A sus casi tres años, esta criatura parece teñida de la obsesión por desmontar pieza a pieza la elaborada fábrica de las teorías de Freud; a veces, como el otro día, me asusto al ver en él la mismísima refutación de los grandes dogmas del psicoanálisis. Lo siento, Edu: hay individuos que, sin necesidad de decir nada, rebaten con su sola presencia las más complejas y estructuradas ideas.
Estábamos en casa, al caer la tarde, y un sol todavía cálido desenredaba las cortinas. Hernán, que de común es tremendamente cariñoso, me abrazó diciéndome: "Papá, te quielo", y yo, a quien la costumbre no ha quitado la capacidad de enternecimiento, me sentí enormemente halagado y, digamos, feliz. Entonces, apartando su cara y dirigiéndome una mirada dulcísima, me susurró: "Nunca te voy a matar".

1 comentario:

  1. Jajaja... muy interesante Borja, pero siento contrariarte. ¿Por qué iba a pronunciar en voz alta el pequeño Hernan su decisión de "no hacer" algo, si no fuera porque alberga en su interior ese algo como posibilidad? El pequeño Hernán cree que pronunciando lo contrario de su deseo en voz alta, ese deseo desaparecerá o, al menos, se compensará; desgraciadamente no es tán poderoso el lenguaje. Es similar al amante infiel que respira con profundidad y asegura "la última vez, no lo haré mas", creyendo así engañar a su destino. Vigila tu espalda.

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