espacio de e-pensamiento

jueves, 5 de octubre de 2017

Suspiros de "Espanya".
Eduardo Abril

Para Benjamin nuestro presente no sólo debe pensarse como el desenlace de lo que sucedió realmente en el pasado, sino también como el resultado de lo que no sucedió, de aquellas potencialidades de futuro aplastadas que ese pasado contenía. Lacan nos enseñaba que lo reprimido siempre retorna como Real, como un golpe que nos sacude en la cara impidiéndonos mirar una vez más para otro lado. Nietzsche sabía que si hay algo de valioso en el hombre es su capacidad para mantener una promesa, contra viento y marea, algo que Badiou llamaría más tarde “fidelidad al acontecimiento”.

Esta es la mejor escena de la mejor película de Trueba y para mí una de las mejores que se han hecho acerca de esta “mierda de país”. Un país que contiene en su Historia una promesa a la que merece la pena mantener fidelidad y que tanta gente se empeña y se ha empeñado en aplastar. Una escena que termina con un abrazo y una despedida, signifique eso lo que signifique.