espacio de e-pensamiento

domingo, 25 de noviembre de 2018

La filosofía es comprender.

Entrevista a Borja Lucena publicada en el Heraldo-Diario de Soria el 20/11/ 2018.


Pregunta.– ¿A qué nos devuelve la filosofía?

Respuesta.– A ver... Es un retorno al deseo de una inteligencia, sobre la realidad, sobre el mundo, sobre las cosas. Al deseo de comprensión. (Ahí es nada. ¿Pero queremos saber?) Uno de los problemas de la vida moderna es que intentamos no comprender, solo vivir, hacer... Y ese deseo de comprensión ha quedado algo apartado, en un segundo plano.

P.– ¿Qué rituales sigues tú a la hora de pensar?

R.– Soy muy desordenado la verdad. Y a veces me maldigo un poco por ello porque sí se necesita cierta disciplina como en toda actividad.

P.– ¿Qué nos resuelve el pensamiento filosófico?

R.– Creo que aclarar no aclara nada definitivamente. No es cuestión de esquematizar las cosas. La filosofía lo que hace es meterse en la complejidad y la complejidad siempre es difícil. No aclara tanto como cuestiona y subraya esas cosas que están ahí y no nos damos cuenta.

P.– ¿El día a día es ajeno a la filosofía?

R.– No, pero hasta Sócrates que podemos pensar en la figura del filósofo se dedicaba también a vivir... Siempre hay cierta tensión entre la filosofía y la vida. Si no está dentro de la vida, la filosofía es despreciable, incluso.

P.– ¿Queda algo por decir?

R.– Creo que por un lado se ha dicho mucho. Platón, por ejemplo, el primer gran filósofo, lo ha dicho todo, pero después nos ponemos a hablar de Platón y vemos que igual no está claro lo que ha dicho, ni como lo ha dicho y empezamos a ver que ahí también hay lagunas, agujeros y que siempre hay un espacio en el que es necesario decir. Además el mundo ha cambiado, evidentemente, y no se pueden decir las cosas de la misma manera.

P.– ¿En qué corriente enmarca el momento político actual?

R.– Es una pregunta complicada. Se ha hablado mucho de los sofistas... pero creo que eso es injusto para los sofistas. Los sofistas son más potentes que el pensamiento político que vemos en la actualidad política. Precisamente lo que tenemos es una ausencia de pensamiento. Ahora no hay ni siquiera argumentos. Todo es a golpe de emoción, de sentimentalismo barato.

P.– ¿Cómo se convence a un adolescente de la importancia de la filosofía?

R.– Es una pregunta que a veces me hago... No tengo la respuesta. Lo que yo intento es, cómo decirlo, despertar ese deseo de comprender, que vean como la comprensión, además de muchas otras cosas, es un gran placer. Cuando tú comprendes algo te encuentras pleno. Hay una plenitud humana en la comprensión que me gustaría que conocieran. Es algo que yo sentía. Como decía Hegel... "Cuando comprendemos las cosas, estamos en casa, en el mundo".

P.– ¿Cómo explica la filosofía lo poco contento que hoy parece estar el mundo?

R.– Creo que hay muchos intentos de abordar eso. El malestar en la cultura, por ejemplo. Ese malestar, esa incomodidad viene también de la imposibilidad de comprender qué estamos haciendo aquí. Cuando dejamos de comprender qué es la vida, qué sentido tiene, cuando nos vemos separados del sentido la vida es una cosa un poco grotesca en muchos aspectos. Y hemos perdido la capacidad de alcanzar ese sentido, de dar y recibir sentido.

P.– ¿Por qué importa tan poco en los planes educativos?

R.– Pues porque la estupidez es más lucrativa. Pero si tuviera que razonar eso... ahora tenemos la idea de que tenemos que ser ultramodernos, solo lo último que ha llegado es lo bueno y se confunde constantemente lo nuevo con lo bueno. Hay cosas que están ahí desde hace tiempo -como la filosofía, el arte, la literatura- y el mundo educativo está muy acomplejado en ese sentido. Ese ser ultramodernos daña mucho a la filosofía porque parece algo antiguo, que no se va a comprender.

P.– ¿Un tratado con urgencia?

R.– De lo que antes se llamaba un tratado de buenas maneras. Que tengamos presente que el otro existe. Es una cuestión clave en la filosofía, es por donde empieza el diálogo, que el otro existe y tienes que contar con él. Hoy estamos embebidos en el yo.

P.– ¿Qué Soria abraza este Círculo Filosófico?

R.– La que nos abraza a nosotros es gente muy variopinta que no tiene un perfil definido. No hay filósofos, el único soy yo. No es un cónclave de filósofos con monóculo. Quizá lo más sorprende es que no hay filósofos. Y qué persigue.... Tenemos cierta intención de hacer ver que Soria es una ciudad maravillosa con lo que tiene que ver con el pensamiento. Al igual que con la poesía. Tiene mucha magia en ese sentido. Eso está bastante abandonado, parece que no da dinero. En cierta manera la intención es convertir a Soria en algo que esté a la altura en ese sentido. Creemos que lo está pidiendo. En Madrid las cosas se pierden. Aquí podría hacerse un Centro de Pensamiento y Filosofía española muy atractivo.

P.– ¿Soria poeta mejor que filósofa?

R.– Puede hacer las dos cosas. Machado es poeta y es Juan de Mairena, que es el filósofo que él crea.


Fuente: http://www.heraldodiariodesoria.es/noticias/provincia/borja-lucena-gongora-la-filosofia-es-comprender-hoy-ese-deseo-apartado_121562.html