Página de filosofía y discusión sobre el pensamiento contemporáneo

domingo, 6 de abril de 2008

¿Está de acuerdo en que la Generalitat recupere su soberanía y la adapte a la sociedad actual?

A penas unos días después de terminadas las elecciones y sintiéndo aún el peso del fracaso, el lider carismático de Esquerra republicana, el queridísimo Carod, por cuenta propia y sin, de momento, implicar al partido,en un momento en que sus miembros empezaban a calar bayonetas ante la próxima crisis de poder, se le ocurrió plantear una "hoja de Ruta" con los pasos a seguir para la independencia de Cataluña en el 2014, dentro de siete años. El núcleo principal del proyecto consiste en un referendum en Cataluña en el que los ciudadanos votarían de forma democrática una pregunta: ¿Está de acuerdo en que la Generalitat recupere su soberanía y la adapte a la sociedad actual?La primera parte de la pregunta no sorprende a nadie: es otra forma de decir "autodeterminación" o "derecho a decidir", esa forma atenuada en la que el nacionalismo lleva años planteando la reivindicación independentista sin plantearla, tirando la piedra y escondiendo la mano. Pero la segunda parte de la pregunta es torpe hasta para Carod: "adaptar Cataluña a la sociedad actual"En primer lugar... ¿es que Cataluña es algo distinto a la sociedad catalana? Carod vuelve aquí a los viejos usos del Fascismo, algo que tanto le gustaba al dictador del Ferrol: considerar que un estado es algo más que un pacto establecido entre individuos, es un ente, un ser con personalidad propia. Franco estaba convencido del destino glorioso encomendado por Dios a "España", que en su imaginarium personal debía de representarse como un arcangel espada en mano que, a lo Alonso Quijano, iba por el mundo "desfaciendo entuertos". Carod vete tu a saber como se imagina a esta entidad supraindividual a la que se refiere cuando dice "Cataluña".

Y en segundo lugar me preocupa eso de "Adaptar Cataluña a la sociedad"... ¿de qué forma se adaptará esta sacrosanta realidad cuya historia se pierde en el tiempo a la sociedad actual? Mucho me temo que no será Cataluña lo que adapten, sino lo que es más susceptible de moldeamiento: la "sociedad actual". Y cuando las sociedades se les ha obligado a cambiar los usos para "adaptarse" al sueño de algún visionario, generalmente no ha sido por gusto, sino convenciendo a los más reacios en los sótanos de alguna comisaría de polícía... y no precisamente con pastelitos de chocolate.

En fin… Puestos a hacer propuestas, yo quiero que en el 2014 haya un referéndum en Cataluña si, pero con una pregunta que no despierte tantas suspicacias, algo más simple en la que los ciudadanos no tengan que hacer malabares para decidir su voto, y no se quede en el aire demasiado margen de decisión para los políticos, sustrayéndole derechos al pueblo. Me gustaría una pregunta directa: ¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado independiente?

21 comentarios:

  1. Interesante y polémica l apropuesta, Edu. He de reconocer que si hace falta algo en la política actual, esto es la audacia de enfrentarse directamente a las cosas y la valentía de contemplarlas en su completa realidad, sin embozarlas ocultando su rostro bajo ambigüedades o perífrasis dudosas. Dicho esto, percibo en tu posición dos partes diferenciadas; en una de ellas coincido plenamente contigo, en la otra, no obstante, me embargan serias dudas.
    1- El análisis de la frasecita "adaptarse a la sociedada actual" me parece preciso e irrefutable. Una de las señas de la ideología es la distorsión del lenguaje, que a través de la arbitrariedad y el predominio de la voluntad sobre el significado, llega a expresar lo opuesto a lo que patentemente formula. El imperativo de esta ideología contemporánea es que la realidad es un material mostrenco que ha de ser conformado exclusivamente a través del pensamiento y sus contenidos. Aquí reside, creo, el carácter subversivo y antiideológico del liberalismo (aunque no hay duda de que existe también un liberalismo dogmático e ideologizado), en la convicción de que la realidad discurre según principios y normas irreductibles a la voluntad subjetiva, por lo que el mejor modo de habitarla es tolerando su modo intrínseco de comportarse. El deseo de uniformidad y completa adecuación entre la realidad y el pensamiento lleva a la política moderna a concebir toda realidad como reflejo del pensamiento, y toda acción como ejercicio de vilolencia para que termine por adecuarse al pensamiento en aquello en que todavía no lo hace. En este punto, la extensión del idealismo filosófico a lo político fue claramente determinante, y su cumplimiento se ofrece en la ínversión marxista de los postulados de la filosofía anterior, ese terrible "hasta ahora la filosfía se ha dedicado a comprender el mundo, ahora debe transformarlo" que da al estado la justificación racional para intervenir en el mundo sin más límites que aquel que marque la voluntad de los gobernantes y su ansia irrefrenable de realizar definitivamente el bien.
    2- La duda me asalta en lo referente a encumbrar el mismo principio, el de la voluntad, para eliminar todo el sistema de intermediaciones y formalidades que conforman la estructura jurídica de un estado de derecho. No me parece mal el recurso al referendum, pero siempre que su convocatoria se subordine a la legalidad objetiva; en caso contrario, volamos de igual manera la posibilidad de limitación efectiva del estado. Si el estado no observa las leyes, no hay limitación posible para su poder. Convocar un referendum tiene necesariamente que ser difícil, porque es precisamente el principio plebiscitario el que ha guiado la acción de tantos déspotas y ha justificado la posibilidad de hacer cualquier cosa que se planteaban. Esto quiere decir que sólo aquellas instituciones facultadas para ello, y sólo en la forma en que la constitución y las leyes fundamentales disponen, pueden disponer una consulta de tal naturaleza. Lo demás sería, de hecho, eliminar la existencia del estado basado en la constitución del 78, y por ello el resultado mismo del referendum sería ya insustancial al producirse la desaparición por suicidio de lo que una parte quería hacer desaparecer. Es decir, realizar un referendum como el que quiere Carod, por emanación de una voluntad pura, sería, de hacho, la eliminación de la posibilidad de un referendum porque supondría la victoria "a priori" de una de las alternativas supuestamente planteadas.

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  2. Completamente de acuerdo con lo que dices Borja. Únicamente señalar algún matiz: creo que los estados son tan contingentes como sus constituciones y si, para cambiar la estructura del estado hay que cambiar la constitución, pues se hace. El referendum tal y como lo ha planteado Ibarretxe o Carod, evidentemente no tienen sentido en el actual marco legal, pero eso puede cambiarse; es más... desde mi punto de vista DEBE CAMBIARSE.
    A veces tengo la sensaciónd e que la única forma de convivencia entre españoles es la asimetría y la desigualdad y esto es lo que más me jode. Prefiero un estado más justo y más igualitario, aunque para ello tengamos que hablar de algo distinto a la "España" tal y como la conocemos, que un estado en permanente situación de Jaque en el que la justicia se reparte con arreglo al color de los gobernantes. Si para conseguir eso hay que modificar la constitución e incluir un procedimiento legal por el cual Cataluña, País Vasco o Galicia pudieran establecerse como estados independientes, entonces ese es el camino. Y cuando digo esto no me refiero a la sacralización de los "referendums" que habitualmente son herramientas florales usadas por dirigentes muy lejos de una vocación democrática (es el casod e Franco o de Chavez, por ejemplo). Pero tampoco vamos a satanizar la consulta al pueblo como una bajada a os infiernos y volver a defender el despotismo ilustrado.. vamos, digo yo.

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  3. Esto vuelve a ser Feacia en estado puro. Me alegro. Considero que la cuestión del modelo territorial es el problema político más acuciante de esta país (por encima del terrorismo, la crisis económica, la inmigración etc) En el tema que planteáis me inclino, con algún reparo, por la posición de Edu. Pero propongo que lo debatamos más “a ras de suelo”.
    UPyD ha propuesto modificar la constitución para, entre otras cosas, retirar la disposición transitoria cuarta que permite la unión de Navarra y el País Vasco en circunstancias muy precisas. La propuesta merece ser considerada porque proviene del único partido que tiene algo serio que proponer en este asunto. Entiendo sus motivaciones, cerrar filas ante el chantaje de ETA, pero no lo acabo de ver claro. Esa disposición permite el juego político y no veo que podemos ganar con una Constitución más encorsetada que limita los escenarios posibles. ¿Qué pensáis?
    Saludos.
    Pdt. Tengo una propuesta para los feacios. En mi insti, con ocasión del día del libro, los profes hemos recomendado un libro a los estudiantes. He pensado que podíamos adaptar la propuesta a nuestra patria feacia y escribir, en la Academia, una reseña de algún libro que hayamos leído últimamente. Yo empiezo en breve, en cuanto tenga un poquito de tiempo y venza a la pereza.

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  4. Sí, Edu, por supuesto que puede ser así, es decir, la constitución misma establece los mecanismos para reformar cualquiera de sus disposiciones. Por lo tanto, es perfectamente posible un cambio en el sentido en el que lo planteas. La gran diferencia con respecto al modelo elegido por los nacionalistas es la necesidad de que sea la totalidad de la soberanía nacional representada en el congreso la que lleve adelante ese cambio, con lo que sería indispensable que los nacionalismos abandonaran la noción infantil de la política para introducirse plenamente en el seno de una política basada en la discusión, la necesidad de convencer al otro y la aceptación de las leyes que hacen de todo un sistema político y no una tribu arcaizante. ¿Están dispuestos a ello? Pues fenómeno. En ese caso, pasara lo que pasara, la decisión habría de ser aceptada por todos. yo no me negaría a una o varias independencias si se me muestra su conveniencia, aunque ahora lo dude; es decir, una política deseable puede serlo tanto para un estado como para otro. El problema de los nacionalismos es que, incapaces de separar una voluntad de partido de la "voluntad nacional" sin fisuras, de discernir entre la parte y el todo, tienden mñas a ser movimientos que partidos políticos asumibles por un estado de derecho. Ahí radica la dificultad de incluirlos en un devenir político de corte occidental, basado en garantías, en libertades individuales y lejano a la tentación totalitaria de ocupar todo. si se introdujeran en una política de este orden, a mí, la verdad, me podría dar igual el llegar a esas independencias de las que hablas (aunque, si lo miramos así, ¿qué sentido tiene una independencia?; es decir: ¿no es precisamente la voluntad de construir un estado DISTINTO, un estado alejado de libertades y garantías, lo que motiva a estos nacionalistas a querer separarse de España?)
    La propuesta de Óscar, la de la reseña sobre un libro, me parece interesante, pero, ¿podrías dar más detalles?; por otra parte, en lo referente a la propuesta de reforma realizada por UPyD, a mí, al contrario, me parece de carácter fundamental, y es que un estado viable o deseable no puede mantenerse sobre la desigualdad de sus ciudadanos. Ahí estriba la gran carencia de la constitución: procuró definir un estado liberal-democrático pero incluyendo a su vez una estructura etnicista (todo lo decoloreada que se quiera, pero así es, ya que con ese fundamento se dividen entre sí los territorios de la comunidadesd autónomas) en su seno, lo que produce un estado contradictorio en el que se contemplan fuerzas heterogéneas que chocan continuamente entre sí. Esta es la gran contradicción de la constitución, y la bomba que dispuso dentro de sí misma para explotar en el momento en el que se olvidara el carácter "benevolente" de la transición. Se dispusieron sujetos de derecho no sólo heterogéneos, sino claramente excluyentes entre sí: por un lado el individuo, pero por otro los territorios o la consideración del individuo no como sujeto pleno de derecho, sino como mediado por el territorio al que pertenece. Eso es volar la posibilidad de una política "ciudadana".

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  5. Pues ciertamente este es tal vez el problema político fundamental, el del cierre del estado.Como Borja, creo que no se puede dejar hacer referendums a quien le salga de los cojones.Como Eduardo, soy partidario de la valentía: Reforma de la constitución ya, encabezada por los grandes partidos, acabando con las asimetrías de base,las de gestión ya son otro problema.Incluso si no hay reforma, el gobierno podría tomar la iniciativa( como ocurrió siempre en el caso canadiense); si pienso que Zapatero es un inutil es porque no ha tomado la iniciativa en una cuestión tan decisiva; o bien no había una necesidad política, con lo cual lo mejor era echarse a dormir hasta que escampara, echando algunas chinitas, o bien la necesidad es real y lo mejor es pilotar el barco.Tonto o perverso.
    Tampoco hay que hacer mucho caso a Carod y sí a Ciu o al pnv.En ellos sí está engalanado, con mil velos de puta, el rostro esquivo de este nacionalismo blando, que necesita "adaptarse": ¿cuanto hay en ellos de retórica, cuanto de convicción, cuanto de cálculo para gestionar recursos( el plan Ibarretxe se acaba en cuanto se consiga meter mano en la caja de la SS), cuanto es agitar el arbol hasta que la Europa de las regiones por fin sea operativa y el estado sólo sea un pequeño trámite administrativo?.
    Respecto a lo que dice Oscar de encorsetar o no la constitución.Que una carta magna sea ambigua y abierta favorece el juego político siempre que los jugadores sean leales.Nosotros,por usar terminología de Linz, jugamos con varios jugadores con lealtad dudosa y alguno abiertamente hostil.Por eso ahora la ambiguedad no es un campo donde todos podamos sentirnos dentro de un juego político,( como en la transición) sino una maniobra para ganar cuotas de poder cuando corresponda, cuando curiosamente los estatutos nuevos blindan sus competencias como la mala virtud.
    Ahora te contesto lo de la crisis financiera, Edu

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  6. Sigo sin verlo claro.

    Las consideracones de Borja y Santi son muy generales y, por otro lado las comparto, pero lo único que dice la disposición transitoria, que no habla de autodeterminación, ni de derechos de los pueblos, ni nada parecido, es que si los ciudadanos navarros (no los vascos), por medio de sus representantes, tienen a bien compartir Comunidad autónoma con sus primos vascos, lo pueden hacer.

    Lo único malo que veo es que se limite a Navarra. Si los ciudadanos de dos comunidades autónomas quieren unirse y expresan su voluntad de forma democrática y siempre DENTRO DEL ESTADO ¿Por qué no? Los leoneses están hasta el gorro de lo castellanos. Si leoneses y asturianos pensamos que viviríamos mejor en un sola comunidad ¿por que no?

    Entiendo que el estado no puede estar siempre en estado de interinidad y que urge cerrar el modelo territorial, pero no veo la disposición transitoria como un triunfo de la perspectiva etnicista, sino que la entiendo compatible con el modelo de un estado liberal.

    Por otro lado tampoco estaría mal una consideración estratégica: si los secesionistas (así es como habría que llamarles, “al pan, pan y al vino, vino”) no son mayoría en el país vasco, mucho menos en lo que llaman Euskal Herria. Una sola comunidad autónoma no los haría más fuertes sino más débiles.

    Respecto a la propuesta es muy sencilla: darle vida a la Academia que esta un poco parada. Imponernos la tarea de comentar al menos un libro que hayamos leído y creamos de interés para el resto de feacios. Yo quiero comentar algo de Vida y destino, el libro de Vasili Grossman que he leído, me ha gustado y no dudo en recomendar. Seguro que habéis leído algo interesante últimamente ¿verdad?

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  7. No se puede recuperar lo que nunca se ha tenido. En su día la soberanía la tuvo la Corona de Aragón.
    Bastaría con modificar la formulación de la pregunta. En lugar de recuperar se trata de adquirir la soberanía. ¿Por qué tratar a la población como si fuese analfabeta? ¿Utilizar el concepto de "recuperar" para dar a entender que si no se hubiese tenido antes habría menos derecho a la soberanía? Para todo puede haber una primera vez, incluso para pasar a la soberanía.

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  8. Tienes razón Lola; no quería entrar en ese tema porque me parecía que había suficiente con todo lo demás (Carod es una mina a la hora de retorcer palabras). Pero ya que lo comentas, tiro un poco más de ese hilo: el nacionalismo y el fascismo siempre han tenido fascinación por el pasado y fobia a todo lo moderno por una cuestión, su esencialismo. Parten de una interpretación de lo humano rígida. En el casod e Cataluña, para Carod, Cataluña es una entidad sustancial existente, que siempre ha existido y que, únicamente por efecto de una maligna contingencia, ha perdido su independencia y se degrada su esencia.
    Un nacionalista, del color que sea, jamás reconocería que los estados son todos ellos contingentes, fruto de situaciones históricas concretas y en los que no opera ninguna necesidad; reconocer esto sería como caer en un pozo sin fondo ya que, en el caso de que las contingencias históricas no estuvieran de su lado, tendrían que recoger su tienda e irse por donde no han venido, lo que ovbiamente no consintirían. Por eso lo más común es buscar un punto en la historia en la que se usurpó el derecho legitimo y natural, aún más, divino, de "catalunya"... el resto lamentarse y exigir la restauración del orden supremo.

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  9. Carod puede ser muchas cosas, muchas de las cuales podeis considerar malas, pero todo eso no tiene nada que ver con el concepto que analizáis aquí y que es básicamente el título de la consulta que se someteria a votación:

    "¿Está de acuerdo en que la Generalitat recupere su soberanía y la adapte a la sociedad actual?"

    El motivo de la frase en cuestión, y hablo con conocimiento de causa, es puramente legal. Me explico: Catalunya no puede organizar ningun referéndum de autodeterminación en el marco legal español actual. Ni Catalunya ni nadie, añado. En cambio Catalunya si puede "consultar" legalmente a su ciudadanía sobre temas que considere oportunos, pero que no entren en contradicción con alguna ley. Preguntar a la ciudadanía si "está de acuerdo" con que la Generalitat negocie un nuevo acuerdo político con el Gobierno español es algo que SÍ puede preguntar.

    En cambio legalmente la pregunta NO puede ser algo directamente relacionado con la autodeterminación.

    El meollo es pués jurídico, no ideológico (que también lo es, pero por otros motivos).

    Vamos que aquí creo que nadie trata a nadie de tontín o de corto, es solo una manera de que la consulta pase el filtro legal y jurídico español.

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    En cuanto al análisis ideológico en sí del tema (de si Catalunya habia sido o no independiente, de si las naciones eran lo mismo que ahora, de si patatas o coles) eso es naturalmente otro cantar y cada uno canta como quiere.

    Reducir siglos de historia a un par de frases no demuestra ni que unos tengan más o menos derecho a decidir X cosas, ni tampoco demuestra feacientemente que lo tengan. Todo depende como siempre del cristal que se mire.

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  10. José muy interesante tu intervención ya que pone encima de la mesa un tema que tampoco hemos tratado aquí, la cuestión de la legalidad. Completamente de acuerdo contigo en que, dado el actual marco legal, no es posible plantear un referendum de independencia en Cataluña. Sin embargo, la pregunta que plantea Carod, como ya he señalado, me parece tramposa ya que pide el apoyo para algo que cualquiera estaría dispuesto a admitir: adaptar Cataluña a los nuevos tiempos... yo también quiero que se adapte Cataluña y, si nos ponemos, también Zimbawe a los nuevos tiempos. Por eso creo que la cuestión debería ser más directa y franca: "¿Estás de acuerdo con que la Generalidad negocie los términos de una posible independencia con el Estado español"... no sé, algo así. Tienes razón en señalar que este paso, el de tratar de abrir un procesod e semejante calibre, un gobierno catalán no puede hacerlo sin contar, de forma segura, con un amplio respaldo por parte de la ciudadanía. Pero también creo que deberían ser claros a la hora de pedir el apoyo.. ¿apoyo para qué? No se trata, evidentemente, de negociar un nuevo Estatut o de trapichear con competencias, Carod habla de algo mucho más serio que eso.
    Yo soy claro: me gustaría que se reformase la constitución y que España fuera un estado federal en el que las distintas federaciones (seguramente no coincidirían con las comunidades autónomas) tuvieran la posibilidad de independizarse, especialmente Cataluña y País Vasco. Lo que me resulta más dificil de asumir es continuar esta deriva hacia un estado asimétrico en el que los derechos pueden ser distintos para unos y para otros.
    respecto al tema ideológico, como dices, en la cuestión de los derechos históricos aquí cada uno canta como quiere por eso el recurso a la historia me parece un mal recurso. Las naciones no necesitan, a mi modo de ver, justificar una historia ancestral para justificar la necesidad de ser "estado"; hacer esto sólo muestra una tendencia esencialista que me resulta repulsiva y peligrosa. Lo que justifica la creación de un estado son las circunstancias presentes y los ciudadanos implicados, nada más.

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  11. Ya me referí en otro comentario a esas cuestiones legales que aquí traéis. Creo que, en sentido estrictamente jurídico, la cuestión está meridianamente clara: nadie sino el órgano de la soberanía nacional, y la consecuente propuesta del presidente del gobierno, puede iniciar el proceso que conduzca a la convocatoria de un referendum:

    Artículo 92.2. de la Constitución española: "El referéndum será convocado por el rey , mediante propuesta del presidente del gobierno , previamente autorizada por el congreso de los diputados".

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  12. Se han dicho aquí muchas y muy interesantes cosas. No quiero dejar de felicitar a Eduardo por su entrada, que da en el "moll de l'os" (como decimos los catalanes), pero también a la fortísima postura de Borja, cuyo primer comentario me ha ayudado a perfilar conceptos que solo alcanzaba difusamente. En cuanto al comentario de Jose sobre la legalidad de la consulta, muy probablemente tenga razón (creo que sabe de lo que habla), pero tengo dudas si el Preambulo del nuevo Estatuto no abre una grieta en ese planteamiento jurídico. A los cuatro días de aprobarse, desde la Tv3 hasta Laporta, empezaron a explotar fácticamente esa palabrita, "nación", que aparece en el texto, y que podría confundirse con "soberanía" en algunos aspectos, por ejemplo en la ampliación del margen a la hora de realizar la consulta.

    Dicho lo dicho, querría en este punto reducir el debate a lo meramente político. Carod es viejo zorro y, como indica Eduardo en un comentario, su capacidad para retorcer el lenguaje es infinita. Pero, desde luego, no es gratuita. Desde hace años, Carod viene haciendo encaje de bolillos para construir un discurso nacionalista diferenciado del pujolismo. Para ello, se sirvió de todo y, sobre todo, de todos. Vosotros que sois gente informada no os sorprenderéis si os digo que a finales de los noventa el partido independentista ERC empezó a sumar votos y simpatías inimaginables entre la juventud más modernita de Barcelona y de su cinturón rojo. Es decir, los hijos de la gauche divine, tan europea y antipatrias, y los hijos de los charnegos de segunda y tercera generación. Y esto fue exclusivamente gracias al discurso de Carod, que supo componer el absurdo pleonasmo de "modernidad e independencia".

    la eficacia de dicho discurso rebasó su punto de inflexión en el tramo final de la negociación del Estatut. La angina de pecho que sufrió por entonces, convinada con su grotesca derrota interna en pos del SI en el referendum, podría marcar el salto de Carod a la demagogia descarnada. Sin embargo, no es tan buen político como para manejar más de una baraja, y la estrategia que sigue actualmente es la misma, sólo que no se dirige a la socidad catalana en su conjunto sino a la relación de fuerzas internas que se cuecen en ERC. Y de ahí se deriva la letra, en mi opinión, de la pregunta que Eduardo comenta.

    El señor Carod-Rovira necesitaba dar un paso al frente. Como no podía hacerlo con minucias, ha apostado a la mayor, invocando a la soberanía; pero, como no podía hacerlo a pelo, pues entonces no se hablaría de ello, lo ha revestido con dos apósitos que se autoequilibran hasta hacerse desaparecer, pero que antes llenarán unos cuantos periódicos. "recuperar" y "adaptar". Como aquel verso de Hierro: "Grito 'Todo', y el eco me dice: 'Nada'". El vicepresident ya sabe que actualizar la historia significa destruirla. Y que, en la sociedad actual, lo único susceptible de ser recuperado y adapatado es la basura no orgánica. A menudo he pensado que este señor, en su fuero interno, jamás ha sido independentista, y aunque me vaya a ser imposible argumentarlo, creo que nadie puede tener una idea tan arcaica y, a la vez, mostrar esa infinita capacidad para adaptarla y desvirtuarla. Sin embargo, de lo que estoy convencido es que la pregunta está formulada hoy para ser leída hoy, y que la soberanía de catalunya en el 2014 le importa una soberana higa.

    De otro modo, ¿por qué no lo convocan ya?

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  13. Zápiro, como casi siempre que intervienes, ¡¡más luz nos ilumina!!

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  14. Tú estás de coña, tio. Desde luego, no hilo tan fino como otros, pero intento aportar mi punto de vista. Ya he dicho de entrada que bajaba a comentar el asunto desde la arena política.

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  15. Eh... no te lo tomes a mal. Igual no me expresé bien. No era ironía, en realidad sólo quería decirte que me ha gustado tu comentario. Aportas un punto de vista interesante, el de la psicología de ese "gran" hombre que es Carod.

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  16. ok, perdona la suspicacia. es que esa iluminación exclamativa me ha puesto un poco mosca, sobre todo después de otras intervenciones mucho mejores que la mía. pero olvídate, será esta puta primavera. salute

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  17. Y ahora la publicación de las balanzas fiscales de las autonomías, vieja reivindicación de CIU, para demostrar cuan solidarios son los catalanes. Pues mejor. Total los resultados aproximados ya los sabemos: las autonomías que presentan un balance positivo seguramente serán Madrid, Cataluña y Baleares, por este orden y Extremadura, Andalucía y Asturias estarán en el pelotón de cola; además será palmaria la anomalía de Navarra y el País vasco que con un alto PIB apenas colaboran en la labor de cohesión del estado.

    Pero si los datos, grosso modo, ya los sabemos ¿por qué la publicación oficial de los balances fiscales? Pienso que por pura y desvergonzada demagogia. Buscan un titular: “Cataluña paga las infraestructuras de los andaluces” o algo parecido. Ante esta ofensiva no cabe más que manifestar lo obvio, despejar la retórica etnicista, gritar que el rey está denudo: Los impuestos no los pagan los territorios sino las personas. Que Cataluña y Madrid pagan más es preciso traducirlo: en esos lugares hay personas físicas y fiscales con más ingresos que en otros lugares y lógicamente deben contribuir más a las arcas del estado.

    Pero no me hago ilusiones: otra batalla perdida. Saben lo que se hacen y tienen todas las de ganar, ya veréis como el mensaje cala.

    Saludos

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  18. aisssss... Oscar. Me has quitado las palabras de la boca; tenía esa misma sospecha cuando el otro día leí que Zapatero pretendía publicar las balanzas y, como sabemos el president(e) no da puntadas sin hilo.
    Sin embargo pensaba dejarlo para abrir otro debate más en Feacios. Ya tuvimnos uno al respecto el año pasado que quedó inconcluso: http://feacios.blogspot.com/2007/12/bengalas.html

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  19. En efecto, la cacareada publicación de las balanzas fiscales está íntimamente ligada con el concepto mercantilista de la política que define a los nacionalistas (aunuqe anoche, no sé si lo visteis, resultó obsceno oír a Zapatero acusar de ello a Erkoreka... ¡él!). Creo que la cosa es tal cual la define Óscar y que estamos ante un ejemplo más (una batalla perdida más) de la indigencia moral que los nacionalismos imponen a nuestra res publica. Ahora bien.

    Creo que hay que hacer dos pequeños matices. En el primero no hace falta abundar porque se ilustra perfectamente en la entrada del pasado diciembre de Eduardo. Comparto la sorna de fondo, pero la polémica es real: hay muchas maneras de calcular las balanzas fiscales. Todas esas variables sobre capitalidad, gasto estatal, beneficio global, etc, son reales y hay que ponerse de acuerdo en el método (por más que los acuerdos ya estén tomados y sólo falte que un método se imponga a los otros).

    El otro matiz es el momento político en que se exige su publicación. Los partidos catalanes ya lo pidieron en otro momento clave, la negociación del estatut, y Solbes consiguió domar a la fiera. Parece que ahora no lo va a conseguir, pero el momento político no es menos picante: en breve se empezará a negociar la reforma del modelo de financiación autonómica. Y yo soy de letras pero creo que las balanzas fiscales tienen algo que ver con eso..

    pd/ Lo más repugnante, por cierto, es ver como los partidos de izquierda como Psc e ICV se suman alegremente a la exigencia de publicar las balanzas... ayer, el representante de Iniciativa se explicaba: "no hay que confundir igualdad con igualitarismo..." merda de país petit, digo.

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  20. Me sumo al desprecio de Zápiro por la "izquierda" de este país. Da verdadero asco ver cómo se aferran a la defensa de los privilegios del antiguo régimen. Es uno de mis caballos de batallas, pero lo repetiré: es una demostrtación patente de lo inservible y poco significativa que es la terminología caduca con que hoy s eintentan expresar las distinciones políticas: !izquierda" y "derecha" son, actualmente, conceptos que sólo refieren contenidos emocionales de pertenencia y afectos, mas no distinciones políticamente significativas.

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  21. ¡Provocación!
    Volvemos a lo de siempre; yo, como sabes, Borja, no estoy de acuerddo contigo en este tema. No niego que tanto la izquierda como la derecha tienen ciertas disposiciones afectivas, como en realidad cualquier actividad humana la tiene, y tampoco dudo que esas disposiciones afectivas se utilicen muchas veces para lograr marcar diferencias y lograr apoyos. de hecho, como sabes bien, mi postura en estas cuestiones es la de que no hay una línea diferenciadora de lo que podemos llamar "afectos" y podemos llamar "ideas" y, a este hilo, anular la distinción entre izquierda y derecha argumentando que no hay una diferencia de ideas y que todo se ha convertido en una mera pantomima emocional-estética, se diluye.
    Yo, cuanto más avanza tu creencia en la no distinción de tales lugares, más crece la mía e que tales lugares existen, son reales y aún válidos para hablar de la realidad. Es más, a medida que nos metemos en esta gran boca de lobo que parece que va a ser la crisis financiera, el cambio climático y la crisis energética, más importante es definir qué soluciones vamos a tener que tomar en consideración y, al respecto, se enfrentan claramente izquierda y derecha. Y, es más, va ganando la izquierda, al menos en lo que se refiere al discurso... falta aún que vayamos entrando con las palabras en la realidad.
    Lo de este país, por otra parte, no puede tomarse como ejemplo de nada. Que Zapatero y otros tantos, se hayan beneficiado de un discurso victimista que tan buenos resultados les ha dado al nacionalismo los años pasados y, de forma demagógica usen el recurso del pasado, el rechazo al franquismo y otras gaitas, para ganarse los afectos, no es más que una estrategia muy inteligente. La derecha no puede usar este ardid, pero porque tampoco se ha desmarcado suficiéntemente del pasado como para poder hablar libre de complejos; seguramente en estas está ahora el Partido Popular, en dar un salto hacia delante, o seguir con esta discurso que no convence a nadie, del todo.

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