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jueves, 9 de octubre de 2008

Interludio sobre el comunismo.
Borja Lucena


Durante los días raros de primeros de septiembre me entretuve en la lectura de la biografía de Fouché escrita por Stefan Zweig. Después de volver del este de Europa y contemplar allí los trazos con que marcó la tierra el socialismo real, me asombró la clarividencia con que el futuro ministro de la policia napoleónica, en su etapa jacobina, acertó a bosquejar avant le lettre lo que significa el acceso al poder del comunismo. Fouché fue nombrado procónsul de la Convención en la reaccionaria Lyon, y allí dio a conocer una Instruction de Lyon que firmó junto a su amigo Collot d´Herbois. Su tarea consistía en reprimir la resistencia que encontraban los decretos revolucionarios y convertir a los habitantes de la ciudad en "buenos republicanos". Como casi siempre que se quiere convertir al hombre en ciudadano ejemplar, su actividad se dirigió a eliminar a los incorregiblemente apegados a los viejos vicios incompatibles con la moral estricta de la Revolución, y de hecho exterminó a todo aquel que no encajara en el inflexible molde de las virtudes republicanas. Cientos, miles de personas fueron fusiladas o arrojadas al Ródano por mor del triunfo de la libertad. La Instruction de Lyon es para Zweig el primer manifiesto que describe el programa político del comunismo en el poder, y creo que esboza de forma inmejorable el proyecto que impusieron los Partidos Comunistas del este y centro de Europa tras su instalación en el poder por el Ejército Rojo soviético. La sinceridad brutal del documento ha requerido su silenciamiento, pero en él cabe encontrar, casi punto por punto, lo que el comunismo puso en marcha cientocincuenta años después en la Europa destrozada de la posguerra; desde la repulsa hacia el pensamiento libre o la concepción del estado como un dios en la tierra, hasta el histérico anticlericalismo, todo pertenece por igual al siniestro manifiesto de Fouché y a la acción de gobierno de los partidos comunistas. Ahora que nos gusta hacer memoria histórica, no está de más recordar aquel documento y volver a preguntar sobre el vínculo existente entre la utopía comunista y los sistemas políticos del mismo nombre a los que a menudo se condena sólo como aplicaciones erróneas de una bellla teoría. Es frecuente, incluso, que la misma condena a esos sistemas totalitarios sirva precisamente como vacuna para impedir que la crítica alcance al ideal y, de esta manera, es acostumbrado defender que lo condenable de los regímenes soviéticos es, precisamente, que no eran comunistas.
No quiero transcribir entero un documento tan interesante, pero dejadme al menos que os ofrezca unas pocas frases tomadas del libro de Zweig:

Todo les está permitido a los que actúan en nombre de la República. Quien se excede en cumplir sus exigencias, quien aparentemente pasa del límite, aún puede decirse que no ha llegado al fin ideal. Mientras quede sobre la tierra un solo desgraciado, debe proseguir el avance de la libertad (...) Obrad, pues, generosamente y con audacia; quitadle a cada ciudadano lo que no necesite, pues lo superfluo es una violación patente de los derechos del pueblo. Todo lo que tiene un individuo más allá de sus necesidades no lo puede utilizar más que abusando de ello. No le dejéis, pues, sino lo estrictamente necesario; el resto pertenece íntegro, durante la guerra, a la República y sus ejércitos (...)
Este culto hipócrita
(el catolicismo) tiene que ser reemplazado por la creencia en la República y en la Moral (...) Ningún sacerdote podrá llevar los hábitos fuera del lugar destinado al culto. Ya es tiempo de que vuelva esta clase altanera a la pureza del cristianismo primitivo y se reintegre al estado civil (...) Administraremos con todo rigor la autoridad que nos ha sido encomendada, consideraremos y castigaremos como actos malvados todo lo que, bajo otra circunstancia, se llame descuido, debilidad y lentitud. Pasó la época de las decisiones tibias y de las contemplaciones. ¡Ayudadnos a dar los golpes implacables o estos golpes caerán sobre vosotros mismos! ¡La Libertad o la muerte! Podéis elegir.

16 comentarios:

  1. Gran libro. Lo leí hace ya unos años...
    Pués si Borja, ese es el modelo. Cabría añadir que además del comunismo, el Terror está en el origen del fascismo -via De Maistre y su apología del verdugo.

    Saludos

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  2. Sería interesante -además- plantearse si el Terror (ismo), al fin y al cabo una forma de hacer política, inaugura (o no) el mundo en que todavía vivimos.

    ¿No es el totalitarismo una especie de linea transversal que atraviesa toda esa esa mitología moderna (inaugurada en Versalles el 28 de agosto de 1789 por la Asamblea Constituyente en la votación sobre el derecho de veto real) de derecha e izquierda?

    Saludos

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  3. Sin duda, D. Cógito, estoy de acuerdo contigo: la coincidencia fundamental que funda la polaridad entre "drecha" e "izquierda" es quizás la constante tentación totalitaria de erigir el terror-en sus mudables acepciones: Raza, Nación, Igualdad, Revolución o cualquiera de las figuras del Absoluto- como central categoría política.

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  4. Ummmm... no quería decir exactamente eso sino más bien la existencia de una corriente totalitaria transversal a lo que se entiende como derecha e izquierda. Siempre me ha llamado mucho la atención, por ejemplo las fluctuaciones que se dan en los años treinta en países como Francia Italia o Alemania entre fascistas y comunistas. Existen ejemplos clamorosos como el de Droit en Francia o Mussolini en Italia.

    Quizá tengas razón y las mismas concepciones de derecha e izquierda tiendan como mucha facilidad al Terror. De todas maneras, tiendo más bien a pensar que no todas las derechas y izquierdas son totalitarias, en tanto en cuando no todas las derechas e izquierdas han concebido al Estado como un Ídolo al que inmolar sus victimas.

    Para mi ese es el quid de la cuestión, en tanto que si bien siempre ha existido, existe y existirá violencia política, esta no se había desarrollado hasta los extremos que se han dado en un Estado de corte mesiánico (y por lo tanto sin ningún tipo de límites) como el totalitario. Creo que el Terror mas que el desarrollo de una violencia política mas o menos intensa y puntual denota mas bien una forma de gobernar propia de los gobiernos totalitarios o de aquellos movimientos políticos con aspiraciones a constituirse como tal.

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  5. Un texto interesante Borja. Sin embargo creo que ya nadie duda de los aspectos más crudos del comunismo, salvo nostálgicos que los hay a ambos lados del río.

    Un comentario logístico al margen Borja que se me olvidó comentarte el fin de semana pasado, pero que me lo recuerdas con este Post: creo que este escrito (y las otras dos postales) no son del "Diario". En concreto este valdría tanto para "Polis Feacia" como para "Academia Feacia". El "Diario" tiene la función de comentar aspectos e ideas relativas fundamentalmente a la actualidad, por eso es un diario. "Polís feacia" es, sin embargo, el sitio donde podemos colgar posts más extemporáneos, por esjemplo, esta reflexión que haces aquí acerca del comunismo que bien podrías haberla congado hoy o dentro de seis meses. En "La academia" se pretende que discutamos acerca de textos que en un momento dado nos han llamado la atención y nos parece interesante compartirlos, como es el caso de tu última postal. Digo todo esto no porque quiera atribuirme poderes de webmaster al estilo de un estado autoritario comunista, sino porque creo que así es más fácil la lectura de estos debates públicos, así como el acceso de los no feacios a tomar contacto con nuestros diálogos (hay a quién le puede interesar unblog pero no otro). Prefiero que no convirtamos el Diario en una especie de cajón desastre.
    Igual tu tienes otra idea y lo podemos discutir (ya te digo que no tengo ningún interés en organiar Feacia a mi modo).

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  6. Eduardo... dejando de lado lo que dices acerca de la conveniencia de colocar textos como este en Academia Feacia, me parece que el tema que se toca no es sólo la Revolución Francesa o el comunismo, sino la conveniencia (o no) de llevar el Estado hasta ciertos límites (tema bien actual).

    Muchos saludos

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  7. Es verdad Joaquín... si en realidad todos los temas que tratamos son bien actuales; nadie aquí tiene por objeto hacer un ensayo acerca de la existencia del sexo de los ángeles o acerca de el poder terreno de la iglesia, que serían, evidentemente cuestiones poco actuales. También lo que se cuelga en Polis o en la Academia son cosas bien actuales, pero ese no es el asunto.
    El "Diario" se refiere a otro tipo de actualidad. Si quieres lo explico distinguiendo entre las páginas de opinión de un periódico y su dominical; mientras que en el primer apartado se trataría de debatir en profundidad asuntos suscitados por el día a día de cada uno de nosotros, en el segundo apartado se tratarían de reflexiones más pausadas que no necesariamente deben estar ligadas a la actualidad inmediata.
    Échale un vistazo, por ejemplo, al texto que Borja colgó en "Polis", no deja de ser algo perfectamente actual ¿verdad?, y sin embargo no va aquí, sino en ese otro apartado.
    Las razones que apunto están pensadas desde un criterio pragmático y de rentabilidad. En la academia los artículos se suceden unos a otros y rápidamente los suntos quedan escondidos, ocultos en el archivo del blog, del mismo modo que se sucede la actualidad política en un país (aunque siempre se pueda tirar de hemeroteca). En POlis o en Feacia, los artículos quedan expuestos por meses, pudiéndose reactivar el debate en cualquier momento, como ya ha ocurrido, ya que no están tan ligados a la actualidad pero sí al presente.
    Si quieres, una buena forma de decidir en qué lugar debiera ir cada texto es usar estas dos categorías: actualidad y presente.
    En este caso, el artículo de Borja lo habría enmarcado en la Academia, ya que al fin y al cabo, Borja viene a comentar aquí una idea muy actual a propósito de un texto.
    PD. Cómo sois los feacios... al final tendremos que discutir hasta estas cuestiones. Tal vez no es tan mala idea la de que exista un poder central que administre ¿no?

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  8. Feacio Eduardo (Porque tu tambien eres feacio, no?), si...

    ... "Las razones que apunto están pensadas desde un criterio pragmático y de rentabilidad"...

    "laissez faire, laissez passer"!!!!

    Saludos

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  9. Brillante artículo Borja.

    Parece que estamos utilizando los comentarios al post para cuestiones de “logística interna” y por ahí voy yo también (lo siento Borja). Veo que Borja ha re-hecho el artículo de “Ideología tan cotidiana” para introducir algo de orden porque el formato del texto una vez que pasa el tiempo se borra del todo y es casi imposible de leer.

    Pregunta a nuestro webmaster ¿Esto es inevitable?

    Porque coincido con tus apreciaciones sobre la estructura de Feacia, pero si el lugar destinado a albergar los textos “no tan ligados a la actualidad” esta tan condicionado por la fecha de la publicación… ¿parece un poco contradictorio no?

    Saludos

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  10. Bueno, parece que la discusión ha derivado hacia temas logísticos, lo que no deja de recordarme a la piadosa esperanza de Marx en que en el paraíso comunista no existiría gobierno de las personas, sino sólo administración de las cosas.... bueno, a lo que iba: a mí me es lo mismo colgar las cosas en uno u otro lado, pero la idea que tengo de este diario no es la misma que la tuya Edu (es verdad: ¡hasta de esto discutiremos!). No, repito que a mí me da lo mismo, lo único que ocurre es que la idea que yo tenía, más que a la "actualidad" o inactualidad de lo tratado se refiere más bien al calado de lo publicado. Pienso que estas `postales, por ejemplo, no son más que apuntes breves de un viaje, y, por lo tanto, más que una "academia" merecen un "diario"; a lo mejor me equivoco, pero percibo la función del diario, precisamente, como ese "cajón de sastre" en el que todo cabe y nada es de antemano inválido; es decir, el "diario" me parece el auténtico "blog" de los feacios, mientras los otros apartados no poseen tanto esa naturaleza de blog y sí más bien de fuente de recursos o materiales para la discusión. La verdad, creo que lo interesante del blog es precisamente la no limitación a ciertos temas, porque así puede convertirse en monótono. De todas formas, si hay que hacerlo de otra manera no tengo problema y podemos convenirlo así. Saludos a todos.

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  11. OK Borja... citando también a Marx pues, cada uno según sus necesidades. No quiero discutir acerca de cómo ve cada uno Feacia. Acordemos que no existe una feacia verdadera sino sólo distintas interpretaciones de Feacia. En esto sois vosotros los posmodernos.
    Oscar, respecto a cómo organizar mejor la escritura de los posts, en el editor vereis que hay una pestaña de "edición de html"... el uso de ese código es fácil, aunque ocurre como con el antiguo ms2, que hay que manejar algunos comandos. Ya comenté que en cuento tenga tiempo os hago una pequeña guía con lo más básico. De todas formas en google podeis encontrar muchas páginas que explican cómo se edita en html bastante fáciles.

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  12. El problema, Edu, es que cuando yo edito un post antiguo (de Polis feacia, por ejemplo), en la pestaña de "edición html", está bien , perfecto, no hay nada que corregir... pero al darle a "publicar comentario" sale todo sin formato.

    (¿igual es mejor seguir con esto por e-mail para no aburrir a nadie no ?)

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  13. Me parece fantástico que se traten estas temas logísticos y técnicos, cuando sea necesario... pero también me parece una pena que se haya disuelto una buena discursión sobre las raices de la violencia del Estado. Creo que es un tema bien actual, no sólo por el peso que todavía (querámoslo o no) tiene el totalitarismo, sino porque no estaría de más tratar, después de estas "experiencias" cuales pueden ser, en todo caso, los límites y legitimidad de la violencia de Estado...

    ... y hombre Edu, estoy seguro que esa no es tu intención, pero, por favor, no tratemos las cosas en terminos como "vosotros" y "nosotros", "vosotros" y "yo".

    Un Saludo a todos

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  14. Creo que D.Cógito y Óscar tienen razón: hemos tratado aquí, y yo el primero, una discusión que, quizás, requiere de otros canales para solucionarse. Propongo, como Óscar dice, que estas cuestiones las despachemos aparte de los comentarios publicados, ya sea por correo electrónico o por teléfono o quedando a comer y a emborracharnos.
    (D. Cógito: no te preocupes, volveremos a sacar el tema una y mil veces, porque yo también estoy convencido de que la tentación totalitaria no es algo ya pasado, sino intrínseco a la naturaleza del estado y sus "gestores", aunque sean "democráticos")
    Un saludo a todos

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  15. Tentación totalitaria: de un plumazo y aplaudido a nivel mundial, los estados meten las narices en los bancos. Esta inyección de liquidez, cuando la hace Chavez, de llama "nacionalización". ¿No habrá un peligro en el hecho de que a partir de ahora americanos y europeos le debamos nuestra hipoteca al estado?

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  16. Pues sí, Edu, estamos completamente de acuerdo: lo que con razón se critica a los tiranos caribeños parece ser la dirección a tomar por un sistema capitalista que se ha dado cuenta de que no es necesaria la libertad para producir riqueza y acumularla.

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