espacio de e-pensamiento

sábado, 12 de julio de 2008

Órbitas

Los 70 años de gobierno del PRI en Mejico, es una muestra -extrema- de la tendencia que, en las democracias débiles, hay a crear “sistemas solares” político-culturales... formas políticas (de castas más o menos ilustradas) revestidas de ropajes democráticos (gobiernan “por el bien del pueblo”) que se organizan en torno a un Sol (un Partido con vocación de Estado), alrededor del cual orbitan una serie -casi infinita- de “adictos” (escritores, periodistas, profesores, artistas...), de planetas iluminados por las radiaciones ideológicas -además de políticas y financieras- de un Sol que, de esta manera, garantiza su continuidad mediante la creación de un sistema de cooptación...
... afuera, en las tinieblas exteriores, habitan planetas lejanos, poco iluminados y fríos en los cuales se reflejan poco o nada la radiación del Sol...

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Este modelo, en España, se encarnó -parto de esta idea- en el "felipismo". Mi intención es que empezemos, poco a poco, en este foro, a "diseccionar" esa época, no sólo por considerarla un precedente histórico, sino por entender que, desde un punto de vista biográfico, supone, para quien nos "paseamos" por aquí, un hecho político central... Para empezar, provisionalmente, me he fijado en tres aspectos que, en mi opinión, no se pueden disociar de la formación y exito, del "felipismo". Estos son:
  1. La evolución de parte de la Izquierda "sesentaiochista" hacia el PSOE.
  2. La evolución del “franquismo sociológico” después de la muerte de Franco hacia este mismo partido. (En dicha evolución, hay que situar al grupo empresarial que fue capaz de deslumbrar al “mundo de la cultura” , PRISA).
  3. La evolución de parte de la Iglesia católica hacia un ”espíritu conciliar”.
1.Para entender como una izquierda -"sesentaiochista", intelectual y universitaria- partiendo de la orgía ideológica-utópica que marcó los últimos 5 años de la dictadura de Franco (1970-1975), desembocó en proyectos reformistas -practicamente inexistentes durante el franquismo- como el PSOE o la UGT, hay que explicar, antes como tal generación -en gran parte- dejó de buscar el poder por medio de la organizaciones de ultraizquierda, para pasar a buscarlo (y encontrarlo en 1982) en organizaciones, en teoría, menos revolucionarias como el PSOE o la UGT.
Una de las explicaciones , en mi opinión, más plausibles, se encuentra en el baño de realismo que supuso la entrada de España en los cauces de “sensatez” democrática de los “países del nuestro entorno” -eso de decía- entre 1975 y 1982. En este proceso, la fecha clave, fue la aprobación -en contra la propaganda unánime de la oposición- de la ley de Reforma política en el referéndum de diciembre del 76... o dicho de otra manera, el apoyo de la inmensa mayoría de la sociedad española -en contra de la la ensoñación quijotesca de una revolución profunda (cultural, política, social y económica) después del franquismo- al proyecto democrático propuesto desde las filas reformistas del propio régimen.
2. Como mentalidad, no creo que sea ninguna exageración catalogar al felipismo como un “franquismo sociológico post-franquista”, esto es, como una mentalidad formada, en gran parte, por los complejos, desarme cultural e ingenuidad política que dejó tras de sí la dictadura de Franco. El felipismo -puede decirse- fue el hijo póstumo del franquismo. Dentro de esta misma mentalidad, hay que situar a PRISA, planeta empresarial de crianza franquista que evolucionó hasta reflejar el nuevo Sol y deslumbrar, así, a todo el «mundo de la cultura".
3. Sectores de la Iglesia católica como las órdenes religiosas dedicadas a la enseñanza, ciertos intelectuales católicos (véase Jose Luis Aranguren) o revistas eclesiales (revista Concilum...) adoptaron en España un marcado “espíritu conciliar” (esto es, una interpretación del Concilio Vaticano II basado no en lo que fue, sino en lo que, parece ser, era su "espíritu" o en lo que hubiera debido ser...) de marcado corte dualista y moralista, tanto en su aspecto social como político, en cuyo seno latía un historicismo de matriz gnóstico-revolucionario. Esta historia, en la que hay todavía mucho que estudiar, explicaría parte del apoyo que tuvo el “felipismo” en su época.
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Sería, también, interesante plantear si no estamos, ahora, ante un nueva “reedición” de tales “órbitas” o si -por lo menos en parte- se dan condiciones parecidas que puedan apuntar a tal proyecto... ¿Se puede hablar de zapaterismo?
Saludos